Osteoporosis
Enfermedad que afecta a los huesos, haciéndolos frágiles y propensos a fracturarse.
La osteoporosis afecta principalmente a las mujeres, sobre todo a partir de la menopausia y, en la mayoría de los casos no produce síntomas hasta que aparece la primera fractura.
Las fracturas son la principal consecuencia de la osteoporosis. Existen diferentes tipos de fracturas osteoporóticas, más o menos graves, como la de muñeca, la vertebral o la de cadera, que pueden producir dolor, incapacidad para llevar una vida normal e incluso la muerte, en el caso de fracturas de cadera en pacientes ancianas.
| Es aconsejable conocer los factores que aumentan el riesgo de sufrir osteoporosis antes de que se produzca la fractura como, por ejemplo, haber sufrido una fractura previa, tener algún familiar que la padezca o que haya tenido alguna fractura, pesar menos de 55 kilos, fumar o beber, haber sufrido menopausia precoz, y llevar una dieta pobre en calcio y vitamina D.
Para prevenir la osteoporosis, los especialistas recomiendan llevar una alimentación que incluya calcio y vitamina D diariamente, dar largos paseos al aire libre, evitar la vida sedentaria, el tabaco y el alcohol, realizar ejercicio físico moderado, realizarse controles periódicos para conocer el estado de los huesos. |
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Garantizar una adecuada ingesta de calcio y vitamina D entre las mujeres posmenopáusicas que padecen osteoporosis es clave en el tratamiento de la enfermedad para prevenir las fracturas osteoporóticas.
En España, se calcula que dos de cada tres mujeres en tratamiento contra la osteoporosis tienen bajos niveles de vitamina D.
Un nivel inadecuado de vitamina D puede dar lugar a una insuficiente absorción del calcio, provocando un descenso de la densidad mineral ósea y como consecuencia la aparición de fracturas. La vitamina D, que ayuda a fijar el calcio en los huesos, también ejerce un efecto favorable sobre la función muscular, disminuyendo el riesgo de caídas.
La vitamina D se obtiene principalmente a través de la exposición a los rayos del sol. No obstante, existen otros factores que afectan a la capacidad del organismo de producir vitamina D, como la estación del año, la vestimenta, la latitud…
La alimentación también puede aportarnos vitamina D, pero ésta se halla presente en una cantidad limitada de alimentos, por lo que deberíamos tomarlos en enormes cantidades para conseguir un nivel adecuado. Con la edad, además la piel va perdiendo su capacidad de sintetizar vitamina D a través de la luz solar.
Hoy en día, además de medidas higiénico-dietéticas, se puede mejorar la masa ósea, reducir el riesgo de fracturas y mejorar la calidad de vida de la paciente con osteoporosis mediante los diferentes tratamientos disponibles. El médico es quién deberá determinar el fármaco específico que más conviene a cada paciente.
Para más información: www.cuidatushuesos.com
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