Somos una de las pocas empresas que continúan dedicándose a la complicada actividad de investigar y producir vacunas. Nuestras aportaciones exclusivas incluyen la prevención de enfermedades actualmente raras, como el sarampión o las paperas, y de otras para las que no existían vacunas, como el cáncer del cuello uterino o el herpes zóster.