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ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES
CAPITULO 18
Miocardiopatía
La miocardiopatía es un trastorno progresivo
que altera la estructura o perjudica el funcionamiento de la pared muscular
de las cavidades inferiores del corazón (ventrículos).
La miocardiopatía puede ser causada por muchas
enfermedades conocidas o bien puede deberse a una causa no identificable.
Miocardiopatía
congestiva dilatada
La miocardiopatía congestiva dilatada
es un grupo de trastornos cardíacos en los que los ventrículos
se agrandan, pero no son capaces de bombear la sangre suficiente para
las necesidades del organismo; en consecuencia se produce una insuficiencia
cardíaca.
En los países desarrollados, la causa identificable
más frecuente de miocardiopatía congestiva dilatada es
la ampliamente difundida enfermedad de las arterias coronarias. Dicha
enfermedad produce un aporte de sangre insuficiente al músculo
cardíaco, lo que puede conducir a lesiones permanentes. La parte
no lesionada del músculo cardíaco se estira para compensar
la pérdida de la acción de bombeo. Cuando este estiramiento
no puede compensar el déficit adecuadamente, se produce la miocardiopatía
congestiva dilatada.
Una inflamación aguda del músculo
cardíaco (miocarditis), producida por una infección vírica,
puede debilitarlo y producir una miocardiopatía congestiva dilatada
(a veces llamada miocardiopatía vírica). La infección
por el virus Coxsackie B es la causa más frecuente de miocardiopatía
vírica. Ciertos trastornos hormonales crónicos, como la
diabetes y la enfermedad tiroidea, también pueden provocar una
miocardiopatía congestiva dilatada, así como el consumo
de ciertas drogas (como el alcohol y la cocaína) y de fármacos
(como los antidepresivos). La miocardiopatía alcohólica
se produce después de alrededor de 10 años de abuso del
alcohol. En raras ocasiones, el embarazo o ciertas enfermedades del
tejido conjuntivo, como la artritis reumatoide, pueden causar una miocardiopatía
congestiva dilatada.
Síntomas y diagnóstico
Los síntomas iniciales de la miocardiopatía
congestiva dilatada (sentir ahogo durante un esfuerzo físico
y cansarse fácilmente) son el resultado del debilitamiento de
la acción de bombeo del corazón (insuficiencia cardíaca).
Cuando la causa de la miocardiopatía es una infección,
los primeros síntomas puede ser la fiebre repentina y otros semejantes
a los de la gripe. En cualquier caso, la frecuencia cardíaca
se acelera, la presión arterial es normal o baja, hay retención
de líquidos en las piernas y el abdomen y los pulmones se llenan
de líquido.
La dilatación del corazón hace que
las válvulas cardíacas se abran y se cierren incorrectamente;
en el caso de la válvula tricúspide y de la válvula
mitral, se produce un reflujo anormal de sangre de los ventrículos
a las aurículas durante la sístole, en vista de que no
se cierran bien. El cierre impropio de las válvulas causa soplos
que se pueden escuchar con un fonendoscopio. Por último, las
lesiones y el estiramiento del músculo cardíaco producen
un ritmo cardíaco anormalmente rápido o lento. Estas anomalías
alteran aun más la función de bombeo del corazón.
El diagnóstico se basa en los síntomas
y en un examen físico. El electrocardiograma (una prueba que
registra la actividad eléctrica del corazón) revela cambios
característicos. El ecocardiograma (un examen que utiliza ultrasonidos
para crear una imagen de las estructuras cardíacas) y la resonancia
magnética (RM) confirman el diagnóstico. Si a pesar de
estos procedimientos el diagnóstico es aún dudoso, una
evaluación más precisa requiere introducir un catéter
que permite medir presiones dentro del corazón. Durante el cateterismo,
se puede extraer una muestra de tejido para analizarlo al microscopio
(biopsia) y así confirmar el diagnóstico y a menudo incluso
conocer la causa.
Pronóstico y
tratamiento
Alrededor del 70 por ciento de las personas
con miocardiopatía congestiva dilatada muere antes de los 5 años
de la aparición de los primeros síntomas; el pronóstico
se agrava a medida que las paredes del corazón se vuelven más
delgadas y la función cardíaca disminuye. Las anomalías
en el ritmo cardíaco indican también un pronóstico
grave.
Según los estudios, tanto el sexo como el
origen étnico juegan un papel importante en el pronóstico.
En conjunto, los varones sobreviven sólo la mitad en comparación
con las mujeres y las personas de etnia negra la mitad en comparación
con las de etnia blanca. Cerca del 50 por ciento de las muertes son
repentinas, probablemente como resultado de una arritmia cardíaca.
Tratar específicamente la causa subyacente
como el abuso de alcohol o una infección puede prolongar la vida.
Si la causa es el abuso de alcohol, es necesario abstenerse de su consumo.
El tratamiento con antibióticos está indicado si existe
una infección bacteriana que produzca la inflamación repentina
del músculo cardíaco.
En caso de una persona con una enfermedad de las
arterias coronarias, el escaso aporte de sangre por la insuficiencia
cardíaca puede causar angina (dolor de pecho por enfermedad cardíaca),
lo que exige la aplicación de un tratamiento con nitratos, un
betabloqueador o un bloqueador de los canales del calcio.
Los betabloqueadores y los bloqueadores de los canales
del calcio pueden reducir la fuerza de las contracciones cardíacas.
El reposo suficiente, el sueño adecuado y la reducción
del estrés contribuyen a disminuir la tensión sobre el
corazón.
El estancamiento de la sangre en el corazón
dilatado puede causar la formación de coágulos en las
paredes de las cavidades. Para prevenir esta coagulación, habitualmente
se administran fármacos anticoagulantes.
En general, los fármacos utilizados para
prevenir las arritmias se prescriben en pequeñas dosis, que luego
se aumentan gradualmente, ya que pueden reducir la fuerza de las contracciones
cardíacas. La insuficiencia cardíaca también se
trata con fármacos (un inhibidor de la enzima conversora de la
angiotensina, que se asocia con frecuencia a un diurético).
Sin embargo, a menos que la causa específica
de la miocardiopatía congestiva dilatada pueda ser tratada, es
muy probable que la insuficiencia cardíaca sea finalmente mortal.
Dado este mal pronóstico, las personas con miocardiopatía
congestiva dilatada son los principales candidatos a un trasplante cardíaco.
Miocardiopatía
hipertrófica
La miocardiopatía hipertrófica
es un grupo de trastornos cardíacos caracterizados por una hipertrofia
ventricular (un engrosamiento de las paredes de los ventrículos).
La miocardiopatía hipertrófica es
hereditaria en ciertos casos. También puede producirse en pacientes
con acromegalia, una enfermedad que resulta de la presencia de una cantidad
excesiva de hormona del crecimiento en la sangre o en aquellos con feocromocitoma,
un tumor que produce adrenalina. Las personas con neurofibromatosis,
una enfermedad hereditaria, también pueden desarrollar una miocardiopatía
hipertrófica.
Habitualmente, un engrosamiento de las paredes musculares
del corazón representa una reacción del músculo
frente a un aumento del trabajo cardíaco. Las causas más
frecuentes son la hipertensión arterial, el estrechamiento de
la válvula aórtica (estenosis de la válvula aórtica)
y otros trastornos que incrementan la resistencia a la salida de sangre
del corazón. Sin embargo, los pacientes con miocardiopatía
hipertrófica no tienen estas afecciones. En cambio, el engrosamiento
que se produce en esta enfermedad en general se debe a una anomalía
genética heredada.
El corazón aumenta de grosor y se vuelve
más rígido de lo normal, lo que provoca que haya una mayor
resistencia a la entrada de sangre que proviene de los pulmones. Una
de las consecuencias es un estancamiento de la sangre en las venas pulmonares,
que puede hacer que se acumule líquido en los pulmones y, en
consecuencia, se produce ahogo de forma crónica. Además,
cuando las paredes ventriculares se engruesan, pueden obstruir el flujo
de sangre e impedir el llenado adecuado del corazón.
Síntomas y diagnóstico
Los síntomas comprenden desvanecimiento,
dolor torácico, palpitaciones producidas por los latidos cardíacos
irregulares e insuficiencia cardíaca con ahogo. Los latidos cardíacos
irregulares pueden provocar la muerte repentina.El diagnóstico
se efectúa a partir del examen físico. Por ejemplo, los
ruidos del corazón que se escuchan con un fonendoscopio generalmente
son característicos.
El diagnóstico suele confirmarse con un ecocardiograma,
un electrocardiograma (ECG) o una radiografía de tórax.
Si se considera la posibilidad de una intervención quirúrgica,
puede que sea preciso practicar un cateterismo cardíaco para
medir las presiones dentro del corazón.
Pronóstico y
tratamiento
Cada año muere aproximadamente un 4
por ciento de las personas que sufren una miocardiopatía hipertrófica.
La muerte suele sobrevenir de forma repentina; el fallecimiento debido
a una insuficiencia cardíaca crónica es menos frecuente.
Es recomendable el asesoramiento genético en caso de que el trastorno
sea hereditario y se desee tener descendencia.
El tratamiento se orienta a reducir la resistencia
que opone el corazón a llenarse de sangre entre latido y latido.
El principal tratamiento es la administración, conjunta o por
separado, de betabloqueadores y antagonistas de los canales de calcio.
La intervención quirúrgica en la que
se extirpa una parte del músculo cardíaco aumenta la salida
de sangre del corazón, pero sólo se lleva a cabo en pacientes
que presentan síntomas incapacitantes a pesar del tratamiento
farmacológico. La cirugía mejora los síntomas,
pero no reduce el riesgo de muerte.
Antes de efectuar una intervención odontológica
o quirúrgica, se administran antibióticos para reducir
el riesgo de infección del revestimiento interno del corazón
(endocarditis infecciosa).
Miocardiopatía
restrictiva
La miocardiopatía restrictiva es un
grupo de trastornos del músculo cardíaco que se caracterizan
por una rigidez de las paredes ventriculares (que no están necesariamente
engrosadas), que ocasiona una resistencia al llenado normal de sangre
entre latido y latido.
Es la forma menos frecuente de miocardiopatía
y comparte muchos rasgos con la miocardiopatía hipertrófica.
Su causa es desconocida. En uno de sus dos tipos
básicos, el músculo cardíaco es gradualmente reemplazado
por tejido cicatricial. En el otro tipo, el músculo es infiltrado
por una sustancia anómala, como los glóbulos blancos de
la sangre.
Otras causas de infiltración pueden ser la
amiloidosis y la sarcoidosis. Si el organismo contiene mucho hierro,
éste se acumula en el músculo cardíaco, como una
sobrecarga de hierro (hemocromatosis). Por último, esta miocardiopatía
podría ser consecuencia también de un tumor que invade
el tejido cardíaco.
Debido a la resistencia que opone el corazón
al llenado, el volumen bombeado es suficiente cuando la persona está
en reposo, pero no lo es cuando la persona está haciendo un esfuerzo.
Síntomas y diagnóstico
La miocardiopatía restrictiva causa
insuficiencia cardíaca con disnea e hinchazón de los tejidos
(edema). La angina de pecho y el desvanecimiento se producen menos frecuentemente
que en la miocardiopatía hipertrófica, pero en cambio
son habituales las arritmias y las palpitaciones.
La miocardiopatía restrictiva es una de las
causas posibles que se investigan en caso de que una persona tenga una
insuficiencia cardíaca. El diagnóstico se basa fundamentalmente
en la exploración física, el electrocardiograma (ECG)
y un ecocardiograma.
La resonancia magnética (RM) puede proporcionar
información adicional acerca de la estructura del corazón.
El diagnóstico preciso requiere el cateterismo del corazón
para medir las presiones y una biopsia del músculo cardíaco
(obtención de una muestra y su análisis al microscopio),
que permita la identificación de la sustancia que lo infiltra.
Pronóstico y tratamiento
Cerca del 70 por ciento de los pacientes con miocardiopatía
restrictiva muere antes de los 5 años de la aparición
de los primeros síntomas. En la mayoría de los casos,
no existe ningún tratamiento eficaz.
Por ejemplo, los diuréticos, que normalmente se usan para tratar
la insuficiencia cardíaca, reducen el volumen de sangre que llega
al corazón y agravan la situación en vez de mejorarla.
Los fármacos normalmente utilizados en la insuficiencia cardíaca
para reducir la sobrecarga del corazón no son útiles porque
disminuyen demasiado la presión arterial.
A veces, la causa de la miocardiopatía restrictiva puede tratarse
para impedir que las lesiones cardíacas se agraven o incluso para
que reviertan parcialmente.
Por ejemplo, la extracción de sangre a intervalos regulares reduce
la cantidad de hierro almacenado en las personas con hemocromatosis. En
el caso de una sarcoidosis, es recomendable la administración de
corticosteroides.