SECCION 23 >
PROBLEMAS DE SALUD EN LA INFANCIA
CAPITULO 258
Pubertad y problemas en la adolescencia
La adolescencia es un momento de cambios significativos,
como el crecimiento físico y la transición psicosocial,
que generalmente abarca la segunda década de la vida.
Los problemas de salud más frecuentes de
los adolescentes se relacionan con el crecimiento y el desarrollo, las
enfermedades de la niñez que continúan en la adolescencia
y la experimentación. A causa de sus nuevos comportamientos los
adolescentes se vuelven vulnerables a ciertas condiciones relacionadas
con dichas actitudes, tales como las enfermedades transmitidas sexualmente.
Las adolescentes heterosexuales activas corren el riesgo de quedar embarazadas.
La adolescencia es el momento de la vida en el cual
se manifiestan ciertos cuadros psiquiátricos, como la depresión
y otros trastornos del estado de ánimo, aumentando considerablemente
el riesgo de suicidio. Los trastornos en la alimentación, como
la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa, son especialmente frecuentes
entre los adolescentes.
La violencia se ha convertido en una causa principal
de enfermedad y de muerte entre los adolescentes. Muchos factores, como
los inherentes al propio desarrollo, los enredos con pandillas, el acceso
a las armas de fuego, el uso de drogas y la pobreza, contribuyen a incrementar
el riesgo de violencia entre los adolescentes. Los accidentes, en especial
los de automóviles y de motocicletas, son las causas principales
de muerte. Las quemaduras, las fracturas múltiples y otros accidentes
son responsables del elevado porcentaje de lesiones graves entre los
adolescentes.
Crecimiento y desarrollo
El crecimiento normal durante la adolescencia incluye
la maduración sexual y un aumento de tamaño del cuerpo.
El ritmo y la velocidad de estos cambios varían en cada persona
y son alterados por factores hereditarios y ambientales. La madurez
física comienza a una edad más temprana en la actualidad
que un siglo atrás, probablemente debido a la mejora en la nutrición,
en la salud en general y en las condiciones de vida. Por ejemplo, las
niñas tienen su primera menstruación a una edad considerablemente
inferior que sus homólogas de hace 100 años. Estudios
estadísticos realizados en los Estados Unidos muestran que la
edad de la primera menstruación se ha adelantado dos meses cada
diez años y que a partir de 1 950 se ha estabilizado.
La mayoría de los jóvenes, varones
y mujeres, alcanza durante la adolescencia el peso y la estatura de
la edad adulta. Con todo, dos adolescentes que finalmente alcanzan la
misma altura pueden emplear tiempos considerablemente diferentes para
lograrlo. El aumento repentino del crecimiento en los varones se produce
entre los 13 y los 15 años y medio y puede esperarse un aumento
de 10 centímetros en el año de crecimiento máximo.
El crecimiento máximo en las niñas se produce entre los
11 y los 13 años y medio, con un aumento de 9 centímetros
durante el año de crecimiento máximo. Por lo general,
los varones son más fuertes y altos que las niñas. A la
edad de 18 años, a los varones les quedan aproximadamente dos
centímetros por crecer y a las jóvenes un crecimiento
ligeramente menor. Los huesos, los músculos y todos los órganos
crecen, con excepción del sistema linfático, que disminuye
de tamaño, y el cerebro, que alcanza su peso máximo durante
la adolescencia.
Los cambios sexuales generalmente avanzan según
una serie de secuencias. En los varones, los primeros cambios sexuales
son el crecimiento del escroto y de los testículos, seguido por
el alargamiento del pene y el crecimiento de las vesículas seminales
y la próstata. A continuación aparece el vello púbico.
Crece vello en la cara y en las axilas aproximadamente dos años
después de que comienza a aparecer en el pubis. La primera eyaculación
habitualmente ocurre entre los 12 años y medio y los 14 años,
aproximadamente un año después de que el pene haya empezado
a crecer en longitud. El momento preciso de la primera eyaculación
está determinado por una combinación de factores psicológicos,
culturales y físicos. El crecimiento de las mamas (ginecomastia)
en un lado o en ambos es frecuente en los varones jóvenes, pero
suele desaparecer en el término de un año.
En la mayoría de las jovencitas, la primera
señal visible de maduración sexual es el despunte de los
senos, seguido de su crecimiento. Poco después aparece el vello
púbico y axilar. El primer período menstrual generalmente
se produce 2 años después de que los senos empiecen a
aumentar de tamaño. La estatura aumenta más marcadamente
antes de que comience la menstruación.
Maduración sexual tardía
La maduración sexual tardía es un
retraso en el desarrollo sexual.
Algunos adolescentes no empiezan su desarrollo sexual
a la edad habitual. Un retraso puede ser perfectamente normal y quizás
el desarrollo tardío sea un rasgo familiar. En estos adolescentes,
el índice de crecimiento antes de la pubertad es generalmente
normal. Aunque el crecimiento y la maduración sexual sean tardíos,
posteriormente continúan de forma normal.
Etapas del desarrollo sexual
Durante la pubertad, el desarrollo sexual
normalmente se presenta en una secuencia preestablecida. El
momento en que comienza el cambio varía de una persona
a otra, pero siempre se manifiesta dentro de un período
de edades determinado, indicado por un cuadro en el diagrama
que aparece más abajo. El promedio de edad, en el cual
un cambio comienza, está indicado por un círculo
rojo.
|
 |
Varias anomalías pueden retrasar o evitar
el desarrollo sexual. Las anomalías cromosómicas pueden
causar el síndrome de Turner en las jovencitas y el de Klinefelter
en los chicos. Otros trastornos genéticos pueden afectar a la
producción hormonal. Un tumor que daña la glándula
hipófisis o la parte del cerebro responsable de la maduración
(hipotálamo) puede hacer disminuir las concentraciones de gonadotropinas,
hormonas responsables de estimular el crecimiento de los órganos
sexuales, o detener la producción hormonal por completo. Las
enfermedades crónicas, como la diabetes mellitus, una enfermedad
de los riñones y la fibrosis quística, también
pueden retrasar la maduración sexual.
Síntomas y diagnóstico
Los síntomas de maduración sexual
tardía en los varones son la ausencia de agrandamiento testicular
a los 13 años y medio, falta de vello púbico a los 15
o el transcurso de más de 5 años desde el inicio del crecimiento
genital hasta su finalización. En las niñas, los síntomas
son la falta del desarrollo de los senos a los 13 años, el transcurso
de más de 5 años desde el comienzo del crecimiento de
las mamas hasta el primer período menstrual, la ausencia de vello
púbico a los 14 o la ausencia de menstruación a los 16.
La talla reducida (baja estatura) puede indicar maduración tardía
tanto en los niños como en las niñas.
Para determinar por qué la maduración
sexual es tardía, se realiza un análisis de sangre y en
algunos casos, un análisis de cromosomas. Los análisis
de laboratorio de estas muestras pueden identificar cromosomas sexuales
o concentraciones hormonales anormales. También se analiza la
sangre para detectar diabetes mellitus, anemia y otras enfermedades
que pueden retrasar el desarrollo sexual. Las radiografías, la
tomografía computadorizada (TC) o la resonancia magnética
(RM) pueden revelar anomalías en el cerebro. Además, se
pueden realizar radiografías de manos y muñecas para estimar
la madurez de los huesos.
Tratamiento
El tratamiento de la maduración sexual tardía
depende de la causa. Una vez que se haya tratado la enfermedad crónica
subyacente, habitualmente la maduración continúa. Un retraso
natural en el desarrollo no requiere tratamiento. Un trastorno que deriva
de una causa genética no tiene cura, si bien la administración
sustitutiva de hormonas puede impulsar el desarrollo de las características
sexuales secundarias. En algunos casos, puede ser necesario recurrir
a la cirugía.
Pubertad precoz
La pubertad precoz es la maduración sexual
que empieza antes de los 8 años en las niñas o antes de
los 10 en los niños.
En la pubertad precoz verdadera, las glándulas
sexuales (ovarios o testículos) maduran y la apariencia exterior
del niño se vuelve más propia de un adulto. Crece el vello
púbico y la forma del cuerpo del niño cambia. En la pubertad
seudoprecoz, sólo la apariencia exterior se vuelve más
adulta, mientras que las glándulas sexuales permanecen inmaduras.
La pubertad precoz verdadera es entre dos y cinco
veces más frecuente en las niñas que en los niños.
Causas
La pubertad precoz verdadera deriva de una precoz
liberación de hormonas sexuales (gonadotropinas) por parte de
la glándula hipófisis; estas hormonas afectan a los órganos
sexuales. La liberación precoz de hormonas puede deberse a una
anomalía en la hipófisis, como un tumor que secreta hormonas
o, por una anomalía en el hipotálamo, la región
del cerebro que controla la hipófisis. Aproximadamente el 60
por ciento de los niños con pubertad precoz presenta una anomalía
identificable. Por el contrario, en aproximadamente el 80 por ciento
de las niñas de 6 años o más con este trastorno
no se consigue identificar ninguna anomalía, si bien la mayoría
de las menores de 4 años de edad con pubertad precoz verdadera
tiene una anomalía cerebral.
En la pubertad seudoprecoz se producen cantidades
elevadas de hormonas sexuales masculinas (andrógenos) o femeninas
(estrógenos); la causa puede ser un tumor en las glándulas
suprarrenales, en un testículo o en un ovario. Estas hormonas
no impulsan la maduración de las glándulas sexuales, pero
hacen que el niño se parezca más a un adulto.
Puede desarrollarse una forma de pubertad seudoprecoz
(testotoxicosis) en un trastorno hereditario raro que afecta a los niños
cuando se produce una maduración de los testículos que
no depende del hipotálamo o de la glándula hipófisis.
De forma parecida, el síndrome de McCune-Albright es una enfermedad
que causa pubertad seudoprecoz junto a trastornos óseos, pigmentación
irregular de la piel (manchas café con leche) y anomalías
hormonales.
Síntomas y diagnóstico
Tanto en la pubertad precoz verdadera como en la
seudoprecoz, el niño desarrolla vello facial, axilar y púbico.
Su pene se alarga y su apariencia se vuelve más masculina. Las
niñas pueden comenzar a tener períodos menstruales, sobre
todo si presentan pubertad precoz verdadera, o pueden experimentar un
desarrollo de los pechos, del vello púbico y del vello axilar.
Tanto en los niños como en las niñas puede cambiar el
olor corporal y aparecer acné. La estatura aumenta rápidamente
pero se detiene a una edad temprana. Por consiguiente, la talla final
es menor de la que cabía esperar. En la pubertad precoz verdadera,
aunque por lo general no en la pubertad seudoprecoz, los testículos
o los ovarios se agrandan hasta alcanzar el tamaño del adulto.
Las pruebas para efectuar el diagnóstico
incluyen la medición de los valores hormonales en la sangre y
radiografías de la mano y de la muñeca para estimar la
madurez de los huesos. Se realizan ecografías de la pelvis y
de las glándulas suprarrenales, además de una tomografía
computadorizada (TC) o una resonancia magnética (RM) del cerebro,
para descartar la presencia de tumores en las glándulas suprarrenales,
el hipotálamo o la glándula hipófisis.
Tratamiento
En la pubertad precoz verdadera, la administración
de histrelina (una hormona sintética que libera gonadotropinas)
detiene la producción de gonadotropinas por parte de la glándula
hipófisis. Cuando la pubertad precoz no está causada por
una liberación temprana de gonadotropinas (pubertad seudoprecoz),
el médico puede intentar inhibir la acción de las hormonas
sexuales con varios medicamentos. El agente antifúngico ketoconazol
reduce los valores de testosterona de la sangre de los niños
afectados de testotoxicosis. Un fármaco llamado testolactona
reduce los valores de estrógenos en los adolescentes que padecen
el síndrome de McCune-Albright.
Cuando el responsable de la pubertad precoz verdadera
o seudoprecoz es un tumor, su extirpación puede curar la enfermedad.
Contracepción y embarazo en adolescentes
Los adolescentes pueden tener experiencias sexuales.
Sin embargo, muchos de ellos, sexualmente activos, no están totalmente
informados acerca de la contracepción, el embarazo y las enfermedades
que se transmiten sexualmente (incluido el SIDA).
Los problemas relacionados con la contracepción
comprenden una falta de regularidad al tomar la píldora, el hecho
de mantener relaciones sexuales no programadas y espontáneas,
que dificultan el uso de anticonceptivos, la preocupación sobre
los efectos de la píldora y la limitación en las opciones
de los métodos de control de la natalidad a escoger (por ejemplo,
el diafragma requiere que la primera colocación la realice una
enfermera o un médico y además debe ser colocado antes
del coito). Los nuevos métodos, como los implantes de anticonceptivos
bajo la piel que actúan continuamente durante más de 5
años, tendrán probablemente más éxito que
otros métodos.
Los adolescentes se encuentran en una etapa de transición
en la vida y el embarazo o el matrimonio pueden agregar una tensión
emocional significativa. Las niñas embarazadas y sus parejas
tienden a abandonar los estudios o la preparación para conseguir
un puesto de trabajo, lo que empeora sus problemas económicos,
rebaja su autoestima y perjudica las relaciones personales.
Las adolescentes embarazadas, particularmente las
más jóvenes que no están al corriente de los cuidados
prenatales, tienen más probabilidades que las mujeres de 20 años
o más de tener problemas médicos durante el embarazo,
como la anemia y la toxemia. Con una buena atención médica,
sin embargo, los adolescentes no corren mayores riesgos que los adultos
de clase social similar de presentar problemas durante el embarazo.
Los bebés de madres jóvenes (sobre todo de madres menores
de 15 años) tienen más probabilidades de ser prematuros
y de tener bajo peso al nacer.
Abortar
no elimina los problemas psicológicos de un embarazo no deseado,
ni para la niña ni para su pareja. Pueden producirse crisis emocionales
cuando se diagnostica el embarazo, cuando se toma la decisión
de recurrir al aborto, inmediatamente después de que éste
se realiza, en la fecha en la que hubiera podido nacer el bebé
y en los aniversarios de esa fecha. Pueden ser de gran utilidad el asesoramiento
familiar y la educación sobre los métodos anticonceptivos,
tanto para la niña como para su pareja.
Abuso de esteroides anabolizantes
El abuso de esteroides anabolizantes es el uso de
fármacos esteroides para reforzar la musculatura del cuerpo o
aumentar el rendimiento en el deporte.
Los esteroides anabolizantes son muy similares a
la hormona natural testosterona. Estos fármacos, tomados por
vía oral o intravenosa, pueden significar una ventaja en los
deportes de competición (estimulan el crecimiento de los músculos
y mejoran el rendimiento físico). Sin embargo, pueden también
producir efectos colaterales. Su consumo, por consiguiente, plantea
problemas éticos y de seguridad. A pesar de la prohibición
del uso de esteroides anabolizantes por parte de las organizaciones
deportivas de aficionados y profesionales en todo el mundo, sigue siendo
un problema en muchos deportes en los que la fuerza física es
fundamental.
Entre el 6 y el 11 por ciento de los alumnos varones
de estudios secundarios, entre los que figuran un sorprendente número
que no son deportistas, consume esteroides. Una encuesta mostró
que el grupo más numeroso de usuarios de esteroides por primera
vez fueron los menores de 15 años. De las personas que recurren
a los esteroides, el 95 por ciento son varones y el 65 por ciento son
deportistas, principalmente jugadores de fútbol americano, luchadores
o levantadores de pesas.
El síntoma más frecuente del uso de
esteroides anabolizantes es el notable aumento del volumen corporal.
Quienes los consumen se sienten más enérgicos y a menudo
tienen un mayor deseo sexual (libido). Los efectos colaterales están
principalmente relacionados con la importancia de la dosis. Las dosis
altas pueden producir efectos psicológicos como cambios de humor
erráticos, conducta irracional y aumento de la agresividad (a
menudo llamada furia esteroide).
El acné habitualmente empeora y es uno de
los pocos efectos colaterales de los esteroides anabolizantes por los
que un adolescente puede consultar al médico. En aquellos con
alguna enfermedad del hígado puede producirse ictericia y es
más probable que aparezca cuando los esteroides anabolizantes
se ingieren en forma de comprimidos que cuando se inyectan.
El uso de esteroides anabolizantes se puede detectar
hasta 6 meses después de haberlos interrumpido. Existen análisis
de laboratorio que pueden determinar la presencia de los derivados de
esteroides anabolizantes en la orina.