melanoma

Melanoma

08/06/2026

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Descubre qué es un melanoma

Índice

  1. ¿Qué es el melanoma?
  2. ¿A cuántas personas afecta?
  3. Signos y síntomas del cáncer de piel tipo melanoma
  4. Tipos de melanoma
  5. Factores de riesgo del melanoma
  6. Diagnóstico y tratamiento del melanoma

¿Qué es el melanoma?

El melanoma es un tipo de cáncer que se origina en los melanocitos, las células que producen melanina, el pigmento que da color a la piel y que permite protegerla de los rayos ultravioleta. Aunque es menos común que otros tipos de cáncer de piel, el melanoma es más peligroso dado que tiene mayor probabilidad de diseminarse a otras partes del cuerpo, si no se detecta a tiempo.

En torno a un 90% de melanomas aparecen en la piel, sobre todo en zonas que han estado expuestas al sol. Si bien, también puede darse en partes del cuerpo, como en las palmas de las manos, las plantas de los pies, el cuero cabelludo, los ojos, la boca, los genitales o la zona anal. Aproximadamente un 75-80% de los casos el melanoma de la piel aparece sin que haya habido un lunar previo.

¿A cuántas personas afecta?

Según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN), en España se estiman 8.074 casos nuevos en 2026 de melanoma de piel. Es uno de los tumores que más está aumentando en incidencia en occidente, probablemente relacionado a los hábitos de exposición solar y a una mayor concienciación de la población ante la aparición de lesiones en la piel. La supervivencia a 5 años supera el 90% cuando la enfermedad se detecta en fases tempranas.

Signos y síntomas del cáncer de piel tipo melanoma

Un lunar sospechoso suele ser el primer indicador que conduce al diagnóstico de la enfermedad. Se puede tratar de un lunar que ya teníamos y que empiece a cambiar de tamaño, forma o color o que aparezca un bulto pigmentado o una mancha nueva en la piel.

Generalmente, los cánceres de piel comienzan en la capa más superficial de la piel, la epidermis. A medida que el melanoma avanza, puede extenderse a capas más profundas. El melanoma puede extenderse a otros órganos del cuerpo mediante metástasis, pero su detección temprana puede favorecer un mejor pronóstico.

Tipos de melanoma

Existen principalmente cuatro tipos de melanoma cutáneo:

  • Melanoma de extensión superficial: es la forma de melanoma más frecuente, aproximadamente el 70% de los casos. Es más común en personas con la piel blanca y presentan una forma generalmente plana, con bordes irregulares y variaciones de color.
  • Melanoma nodular: se encuentra con mayor frecuencia en el tronco, la cabeza o el cuello y representa el 10% al 15% de los casos. Es más común en hombres que en mujeres y presentan un área elevada en la piel que podría ser de color azul-negruzco oscuro o rojo-azulado. Algunos no tienen ningún color (melanoma amelanótico).
  • Melanoma léntigo maligno: suele aparecer en las zonas del cuerpo más expuestas al sol, como la cara, el cuello y los brazos y es más común en personas de edad avanzada. En cuanto a su apariencia, se presenta como una lesión grande, plana y de color marrón en la piel.
  • Melanoma lentiginoso acral: es la forma menos frecuente de melanoma. Aparece, sobre todo, en las palmas de las manos, las plantas de los pies o por debajo de las uñas.

Factores de riesgo del melanoma

Se entienden por factores de riesgo de melanoma aquellos condicionantes cuya presencia se asocia con una mayor probabilidad de padecer esta enfermedad, siendo algunos de ellos controlables y otros que se nos vienen dados. Los factores controlables pueden ser el consumo de tabaco o la exposición excesiva a la luz solar, por el contrario, la edad o antecedentes familiares no se pueden cambiar.

Algunos de los factores de riesgo pueden ser:

  • La exposición a la luz ultravioleta: en la mayoría de melanomas, la exposición a la luz ultravioleta es el principal factor de riesgo, y es que, pese a que representan solo una pequeña parte de los rayos solares, es la responsable de los principales daños de la luz solar a la piel, ya que dañan el ADN de las células de la piel. Además, es conveniente recordar que las lámparas solares y las camas bronceadoras también son una fuente de radiación ultravioleta.
  • Edad: puede aparecer a cualquier edad, siendo cada vez diagnosticados en edades más jóvenes, aunque algo más de la mitad se diagnostican a partir de los 55 años.
  • Sexo: es algo más frecuente en las mujeres, aunque suele tener mejor pronóstico.
  • Presencia de los lunares: sólo un 20-25% de los melanomas surgen de un lunar previo, la mayoría aparecen sobre la piel normal. El riesgo aumenta a mayor número de lunares y sobre todo si son de gran tamaño y presentes desde el nacimiento (congénitos).
  • Color de la piel y del pelo: el tipo de color de la piel, el pelo y los ojos son factores de riesgo relacionados a este tipo de cáncer. Así, las personas de piel blanca, que se queman o les salen pecas con facilidad, con pelo rubio o pelirrojo y de ojos claros (azules y verdes) se asocian a un mayor riesgo de padecer melanoma.
  • Antecedente familiar o antecedente personal de melanoma: se estima que alrededor de un 10% de las personas que padecen melanoma tienen algún antecedente familiar, por lo que el hecho de que un familiar de primer grado de relación (padres, hermanos, hijos) lo tenga, aumenta el riesgo de padecer la enfermedad.
  • Otros factores: también se consideran factores de riesgo el tener el sistema inmunitario debilitado (por ejemplo, personas trasplantadas que reciben medicamentos para evitar el rechazo del órgano o en personas o con VIH), el envejecimiento o padecer la enfermedad hereditaria xeroderma pigmentoso (afecta la capacidad de las células de la piel de reparar el daño causado a su ADN).

Diagnóstico y tratamiento del melanoma

En la exploración de un lunar has de fijarte si tu lunar responde a la regla ABCDE. Cada letra de la regla responde a una característica:

  • A: Asimetría (la lesión no es simétrica, una mitad no es igual a la otra)
  • B: Bordes (irregulares, mal delimitados)
  • C: Color (diverso, no homogéneo)
  • D: Diámetro (mayor de 6 mm)
  • E: Evolución (cambio del aspecto de la lesión en el tiempo)

Para confirmar que la lesión que se sufre en la piel corresponde a un melanoma, se pueden llevar a cabo varias pruebas:

  1. Exploración clínica.
  2. Exploración con dermatoscopio.
  3. Estudios por imágenes
  4. Analítica sanguínea.
  5. Pruebas de biomarcadores.

La biopsia es empleada para determinar si el tejido biopsiado es positivo en melanoma. Con un diagnóstico positivo en melanoma y siguiendo los criterios de una guía internacional llamada AJCC, se realiza la estadificación del mismo.

Con respecto al tratamiento, se asignan principalmente según el estadio y la localización del melanoma, aunque también influyen otros factores clínicos:

Melanoma en estadio 0 (melanoma in situ): cuando el tumor se localiza íntegramente en la epidermis, la capa más superficial de la piel, se dice que el melanoma está in situ. En estos casos, suele recurrirse a la cirugía para eliminar el melanoma, retirando también una pequeña cantidad de piel sana alrededor.

Melanoma en estadio I: el melanoma se ha extendido a capas más profundas de la piel, pero permanece localizado en el área de origen y no ha alcanzado los ganglios linfáticos. El tratamiento más importante en este momento es la cirugía para extirpar completamente la zona con células tumorales incluyendo los márgenes de seguridad.

Melanoma en estadio II: las células cancerosas han avanzado hacia capas más profundas de la piel, sin haberse extendido todavía a otras zonas. El tratamiento del melanoma en estadio II suele incluir cirugía. Además, tras la cirugía, puede valorarse un tratamiento adicional para ayudar a reducir el riesgo de recaída. La radioterapia también puede ser una opción.

Melanoma en estadio III: son tumores que se han extendido a los ganglios linfáticos próximos, o bien un melanoma que ha avanzado más allá del tumor original, pero que todavía no ha alcanzado los ganglios linfáticos cercanos.

Se realizará una cirugía amplia del tumor primario y, si hayganglios afectados, se procederá a su disección. Tras el tratamiento quirúrgico, se puede optar por un tratamiento farmacológico adyuvante para disminuir el riesgo de recurrencias, o por la administración de radioterapia en aquellas zonas donde se extirparon los ganglios linfáticos.

Melanoma en estadio IV: los melanomas se clasifican en el estadio IV cuando se han extendido más allá de los ganglios linfáticos regionales o a distintos órganos del cuerpo como hígado, pulmón o cerebro, entre otros. Se evaluará la extensión del melanoma para que su equipo médico pueda valorar las opciones de tratamiento. Los expertos recomiendan que este equipo sea multidisciplinar.

  • En las personas con una extensión limitada, las opciones de tratamiento incluyen tratamiento sistémico, cirugía o radioterapia, entre otras.
  • Cuando la extensión es amplia, algunas de las opciones de tratamiento son la terapia sistémica, la cirugía paliativa, la radioterapia o el mejor tratamiento de soporte y cuidado paliativo.

El contenido que se proporciona en este documento es información general. En ningún caso debe sustituir ni a la consulta, ni las recomendaciones de su médico.

CÓDEX: ES-NON-07845 (Creado: junio 2026).