Enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn es una dolencia crónica que forma parte de las llamadas Enfermedades Inflamatorias Intestinales (EII). En esta enfermedad, cualquier parte del tubo digestivo –desde la boca hasta el ano- puede estar inflamada, aunque lo más común es que afecte a la vez al intestino delgado y al principio del intestino grueso o colon. También, puede afectar a todo el grosor del intestino, desde la capa más interna (mucosa) hasta la más externa.

Actualmente, se desconoce la causa de la enfermedad de Crohn. La mayoría de expertos defiende que algún tipo de sustancia o factor ambiental (como la dieta, hábitos higiénicos, microbios, virus, etc.) altera el sistema inmunológico, probablemente debido a las características genéticas de la persona.

Síntomas frecuentes de la enfermedad de Crohn

Esta enfermedad alterna períodos de actividad en los que el paciente puede encontrarse mal, que comúnmente se denominan “brotes”, con otros períodos en los que no hay síntomas y el paciente se puede encontrar bien (lo que se llama “fase de remisión”). 

Aunque no se puede predecir el tiempo que durará cada período, se pueden pasar meses e incluso años en fase de remisión, aunque lo más seguro es que los síntomas regresen en algún momento.

Los síntomas más frecuentes en la enfermedad de Crohn son los intestinales y los que derivan de ellos:

  • Dolor abdominal
  • Diarrea
  • Fisuras y úlceras
  • Cansancio y fatiga
  • Fiebre
  • Falta de apetito y pérdida de peso
  • Malestar general y debilidad

También, pueden producirse otros síntomas fuera del intestino como: inflamación en los ojos, dolor en las articulaciones, placas rojas en la piel o piedras en el riñón o la vesícula.

Complicaciones de la enfermedad de Crohn

El primer problema es el de la desnutrición, pues es relativamente habitual que las personas que padecen enfermedad de Crohn puedan tener deficiencias nutricionales, ya que la dolencia afecta al tubo digestivo.

Se estima que un 35% de los pacientes con enfermedad de Crohn en remisión tienen sobrepeso y hasta un 10% tienen obesidad.  Y, a pesar de ello, a muchos de estos pacientes les faltan nutrientes como vitaminas y minerales.

Esto se debe a diversos factores. Uno de los más importantes es que, cuando los pacientes se encuentran mal debido a los brotes de la enfermedad, comen menos porque tienen menos apetito. También puede ocurrir que eviten comer porque hacerlo les provoca síntomas. Los síntomas más comunes de la enfermedad, como la diarrea, tampoco ayudan a retener proteínas, hierro o sales. También la cirugía que implica la extirpación de parte del intestino delgado puede ser un motivo por el que no se asimilen bien algunas vitaminas, como la B12.

Otras complicaciones pueden ser las fístulas, perforación u obstrucción intestinal. En estos casos, si el tratamiento no funciona o no evita que la dolencia se agrave, la cirugía puede ser una opción para mejorar la calidad de vida y disminuir los síntomas.

Diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Crohn

El médico puede preguntar por antecedentes de enfermedades infecciosas o por parásitos, o toma de medicación que pueda provocar diarrea, entre otros temas. Esto es importante para determinar el tipo de enfermedad inflamatoria intestinal que se padece (si es que finalmente se trata de una EII).

Entre las pruebas diagnósticas que el médico puede solicitar si existe sospecha de enfermedad de Crohn, se encuentran:

  1. Análisis de sangre.
  2. Análisis de heces.
  3. Endoscopia y biopsia.
  4. Pruebas de imagen.

En definitiva, detectar la enfermedad de Crohn no siempre es fácil, ya que hay múltiples dolencias con los mismos síntomas, incluidas otras enfermedades inflamatorias intestinales.

Aunque todavía no existe cura para la enfermedad, existen tratamientos para mantenerla controlada. En definitiva, se trata de que la enfermedad se mantenga en período de remisión (asintomática).  Y, cuando se produzca un brote, recibir tratamientos para mejorar la calidad de vida hasta que el paciente se encuentre mejor.Existen cinco categorías de medicamentos utilizados en enfermedad de Crohn:

  • Aminosalicilatos
  • Corticosteroides
  • Inmunomoduladores
  • Terapias biológicas
  • Antibióticos

Dieta recomendada para los pacientes con enfermedad de Crohn

En principio, la dieta debe ser lo más variada posible. Las proteínas, el calcio y el hierro son algunos de los componentes que más se deben tener en cuenta. Las proteínas se pueden obtener de los huevos, carnes, pescados, legumbres, así como de la leche y sus derivados. El hierro, también esencial, se encuentra principalmente en las carnes rojas, el hígado, las legumbres, cereales y frutos secos. 

En la actualidad, no está demostrado que ningún alimento concreto desencadene brotes de enfermedad de Crohn o haga empeorar la dolencia. Sólo se deben evitar aquellos alimentos que el paciente identifique, claramente, que empeoran sus síntomas.

Si se comprueba que un alimento sienta mal repetidamente, es importante consultar al médico, para evitar que se pare la ingesta de un alimento necesario.

Referencias:

  1. Dr. Antonio López San Román. Consulta de Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Servicio de Gastroenterología. Hospital “Ramón y Cajal”. Madrid.
  2. Crohn´s & Colitis Foundation of America. https://www.easternpagiandliver.com/Spanish/living-with-crohns-SPANISH.pdf
  3. https://kipdf.com/nutricion-dieta-y-enfermedad_5aca3a981723dd42c082b008.html https://accuesp.com/files/attachments/4/5/56713fd930cc7.pdf
  4.  https://accuesp.com/crohn-y-colitis/la-enfermedad/crohn