Oncología

Cáncer gástrico

23 de agosto de 2022

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Factores de riesgo del cáncer gástrico

Índice

  1. ¿Qué es el cáncer gástrico?
  2. Síntomas principales del cáncer gástrico
  3. Factores de riesgo del cáncer gástrico
  4. Diagnóstico y tratamiento del cáncer de gástrico
  5. El cáncer gástrico o de estómago es un crecimiento incontrolado de las células del estómago que han sufrido una alteración. Asimismo, existen diferentes tipos, para los que el tratamiento debe ser adecuado y a los que se asocian diferentes factores de riesgo. 

    ¿Qué es el cáncer gástrico?

    El cáncer gástrico es un crecimiento incontrolado de las células del estómago. Puede originarse en cualquiera de las tres capas de este órgano: la mucosa, la muscular y la serosa o el peritoneo.

    Más del 95% de los cánceres gástricos son adenocarcinomas, es decir, con un origen en las células de las glándulas de la mucosa. Existen dos subtipos principales de adenocarcinoma: el intestinal y el difuso, que se diferencian por unas características microscópicas propias reconocibles por el patólogo. 

    Mucho más infrecuente es la aparición en el estómago de linfomas, sarcomas, melanomas o tumores del estroma gastrointestinal (GIST, por sus siglas en inglés): enfermedades muy distintas al adenocarcinoma gástrico, por lo que tanto su diagnóstico y tratamientos son diferentes.

    El cáncer gástrico (adenocarcinoma) es el quinto tumor maligno más frecuente en el mundo y suele aparecer a partir de los 50 años con una frecuencia dos veces mayor en hombres que en mujeres, según datos de 2015.

    Síntomas principales del cáncer gástrico

    El cáncer gástrico, a menudo, no produce síntomas en sus etapas iniciales y, cuando los produce, estos suelen ser inespecíficos; pudiendo también quedar explicados, en ocasiones, por otras afecciones médicas: una infección viral o una úlcera estomacal, entre otras. Algunos de los síntomas descritos del cáncer gástrico son:

    • Indigestión o acidez estomacal.
    • Dolor o molestia en el abdomen.
    • Náuseas y vómitos, especialmente vomitar los alimentos sólidos poco después de haberlos consumido.
    • Diarrea o estreñimiento.
    • Hinchazón del estómago después de las comidas.
    • Pérdida del apetito.
    • Sensación de que los alimentos se atoran en la garganta al comer.

    Cuando se encuentra en una fase más avanzada, se pueden detectar otros como:

    • Debilidad y fatiga.
    • Vómitos de sangre o sangre en la materia fecal.
    • Pérdida de peso sin razón aparente.

    Factores de riesgo del cáncer gástrico

    Entre los factores de riesgo, está el desarrollo de una infección por la bacteria Helicobacter pylori (H. pylori). Cuando esta infección es persistente por mucho tiempo, se asocia con inflamación y con cambios en el revestimiento interno del estómago de tipo precanceroso.  

    Entre los factores asociados al estilo de vida, pueden incluirse:

    • Ingesta elevada de alimentos que contienen nitratos o nitritos
    • Ingesta elevada de sal, incluyendo las salazones
    • El tabaco, la tasa de cáncer de estómago casi se duplica en los fumadores.

    El ejercer cierto tipo de ocupaciones también podría tener una relación con este tipo de cáncer, como es el caso de trabajadores de las industrias del metal, carbón y goma.

    Por otro lado, existen algunos trastornos genéticos que pueden aumentar ligeramente el riesgo de aparición de cáncer de estómago, como: la mutación hereditaria rara en el gen que codifica la proteína E-caderina, algunas mutaciones hereditarias que predisponen al cáncer en otras partes del cuerpo, y el tener antecedentes de cáncer de estómago en los parientes de primer grado.

    Además, algunas enfermedades o condiciones predisponentes son:

    • El reflujo gastroesofágico
    • La cirugía previa del estómago
    • Los pólipos gástricos
    • La anemia perniciosa
    • El linfoma de tejido linfático asociado con la mucosa (MALT)

    Diagnóstico y tratamiento del cáncer de gástrico

    Actualmente, el diagnóstico precoz de cáncer de estómago solo se realiza en algunos países de Oriente como Japón, donde su frecuencia es más alta. En cambio, en Occidente, debido a su baja prevalencia, no se ha demostrado eficaz realizar pruebas rutinarias en personas sanas antes de que presenten algún síntoma. Por el contrario, para realizar un diagnóstico de cáncer gástrico se siguen una serie de fases

    En primer lugar, se realizan una historia clínica y una exploración física. Después, las analíticas podrán determinar si existe anemia u orientar sobre la funcionalidad de algunos órganos, como el hígado o el riñón. En tercer lugar, y aunque no es determinante, se comprueba si existe un aumento de proteínas especificas en la sangre (marcadores tumorales) para orientar hacia la presencia de un cáncer. No obstante, conviene ser prudente, dado que no todos los cánceres producen elevación de marcadores y, por otro lado, los marcadores pueden elevarse por causas no tumorales.

    A partir de este punto, suele ser necesaria la realización de otras pruebas: la endoscopia digestiva alta, diferentes tipos de exploraciones radiológicas permiten diagnosticar el cáncer gástrico y/o estudiar su nivel de extensión como radiografía de tórax, radiografía simple de abdomen, un estudio esófago-gastro-, ecografía abdominal o abdominopélvica, escáner o TAC o CT de tórax, CT abdominal-pélvico o resonancia abdominal.  

    Asimismo, existen diferentes tratamientos disponibles para el cáncer gástrico:

    • Resección endoscópica de mucosa
    • La cirugía
      • La gastrectomía subtotal
      • La gastrectomía total
    • Colocación de una endoprótesis endoluminal
    • Terapia láser endoluminal
    • Gastroyeyunostomía
    • Quimioterapia
    • Radioterapia
    • Quimiorradioterapia
    • Terapia dirigida
    • Inmunoterapia

    El contenido que se proporciona en este documento es información general. En ningún caso debe sustituir ni a la consulta, ni las recomendaciones de su médico.