Rotavirus

11/06/2024

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Índice

  1. ¿Qué es el rotavirus y cómo se transmite?
  2. Síntomas principales del rotavirus
  3. Tratamiento recomendado para el rotavirus
  4. Consejos para prevenir las infecciones por rotavirus

¿Qué es el rotavirus y cómo se transmite?

La infección por rotavirus es una de las causas más frecuentes de gastroenteritis aguda a nivel mundial. En concreto, es una de las patologías más comunes en los niños, sobre todo entre los menores de cinco años.

Es un virus muy contagioso que se transmite por contacto con las heces de personas infectadas (transmisión fecal-oral).

El contagio puede producirse por:

  • Consumo de aguas o comidas contaminadas por heces.
  • Contacto directo con superficies u objetos infectados.
  • Contacto persona-persona (el rotavirus puede permanecer durante varias horas en las manos).

La materia fecal de la persona con rotavirus mantiene su capacidad infecciosa durante una semana. Tras el contagio, y hasta la aparición de los síntomas, el periodo de incubación de la enfermedad por rotavirus es de unos 2 días.

Síntomas principales del rotavirus

Los síntomas más habituales de la infección por rotavirus son:

  • Gastroenteritis de 3 a 8 días de duración con:

– Vómitos intensos.

– Diarrea acuosa de repetición (hasta 20 deposiciones diarias).

– Fiebre.

– Dolor abdominal.

  • Pérdida de apetito.
  • En ocasiones, los asociados a la deshidratación como orinar con menos frecuencia, no mojar el pañal, sequedad de boca y piel, mareos, llanto sin lágrimas, somnolencia o inquietud.

Mientras los síntomas sean leves o moderados se pueden controlar en casa, con el consumo adecuado de líquidos para evitar la deshidratación. Por contra, si los síntomas o la deshidratación son graves, sobre todo en lactantes, puede ser necesario el ingreso hospitalario para controlar los síntomas y reponer los líquidos perdidos.

Tratamiento recomendado para el rotavirus

No hay un tratamiento concreto para el rotavirus.

El tratamiento está basado en restituir la cantidad perdida de líquidos. Aunque esto no siempre es posible hacerlo en casa y requiere ingreso hospitalario para evitar una deshidratación severa, sobre todo en los lactantes.

Consejos para prevenir las infecciones por rotavirus

Para prevenir la infección por rotavirus, es fundamental no sólo la buena higiene de las manos, sino una higiene corporal adecuada. Lavarse las manos con agua y jabón con frecuencia es una buena forma de prevenir una infección por rotavirus, sobre todo al cambiar de pañales a los lactantes y tras haber estado en contacto con juguetes y objetos contaminados.

El contenido que se proporciona en este documento es información general. En ningún caso debe sustituir ni a la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de tu médico.

ES-NON-03425 (Creado: Junio 2024).

¿Cómo influye el ejercicio físico en la salud?

16/04/2023

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Índice

  1. Beneficios del ejercicio físico
  2. Recomendaciones de actividad física por edades
  3. Mantenerse activo físicamente podría evitar entre cuatro y cinco millones de muertes al año, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por tanto, no se pueden pasar por alto los aspectos positivos que el ejercicio y la actividad física regular ofrecen para la salud. La práctica de ejercicio aporta ventajas a todas las personas, sin importar su edad, género o nivel de condición física.

    Beneficios del ejercicio físico

    La actividad física es esencial para la salud, beneficiando al corazón, al cuerpo y a la mente. El ejercicio regular puede ayudar a prevenir enfermedades como las cardiopatías, la diabetes tipo 2 y el cáncer. Por eso, la OMS recomienda al menos 150-300 minutos de actividad aeróbica moderada por semana para adultos y 60 minutos diarios para niños y adolescentes. Entre los beneficios que este ejercicio regular puede aportar se pueden enumerar los siguientes:

    • Control de peso:

    Tanto la dieta como el ejercicio son fundamentales para mantener un peso saludable, perder el exceso de peso o evitar recuperar el peso perdido. El aumento de peso ocurre cuando se consumen más calorías de las que se queman a través de la actividad física y la ingesta de alimentos. Por ello, es crucial equilibrar las calorías.

    Sin embargo, es importante tener en cuenta que la cantidad de actividad física necesaria para gestionar el peso varía considerablemente entre las personas. Se recomienda aspirar gradualmente a alcanzar 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada ya que existe evidencia sólida que respalda la capacidad de la actividad física para mantener el peso a largo plazo. No obstante, la cantidad exacta de actividad necesaria para lograr este objetivo sigue siendo variable entre individuos.

    • Prevención de enfermedades:

    En cuanto a las enfermedades cardiovasculares, siguiendo las recomendaciones y realizando al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada por semana, puedes disminuir tu riesgo de desarrollar estas enfermedades. También, aumentar la cantidad de actividad física puede reducir aún más dicho riesgo. Y, además, la actividad física regular también puede ayudar a reducir la presión arterial y mejorar los niveles de colesterol.

    Por otra parte, la práctica regular de actividad física puede disminuir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y síndrome metabólico. Este último consiste en una combinación de factores como tener un exceso de grasa alrededor de la cintura, presión arterial alta, niveles bajos de lipoproteína de alta densidad (HDL), altos niveles de triglicéridos o elevados niveles de azúcar en la sangre. Incluso realizar menos de los 150 minutos recomendados de actividad física por semana puede brindar beneficios. En esta línea, aumentar la cantidad de actividad física parece reducir aún más estos riesgos.

    Además, estar físicamente activo puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar algunos de los cánceres más comunes como los de mama, vejiga, colon o pulmón. Varias investigaciones constatan que las personas que están físicamente más activas tienen menos riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer.

    Recomendaciones de actividad física por edades

    Las sugerencias de salud pública delineadas en las Directrices de la OMS sobre actividad física y hábitos sedentarios son aplicables a todas las poblaciones y rangos de edad, desde los cinco años hasta los 65 años o más, sin importar el género, contexto cultural o situación económica. Estas recomendaciones son relevantes para todas las personas, independientemente de su capacidad:

    • Niños y adolescentes (5 a 17 años)

    Se deberían incorporar actividades de alta intensidad, así como las que refuercen músculos y huesos al menos 3 días a la semana. De esta forma, mejora su forma física, la salud cardio metabólica y la mental. En el caso de los niños y adolescentes, el sedentarismo se asocia con malos resultados en salud como una mayor adiposidad, peor forma física y conducta social, junto con una menor duración del sueño.

    • Adultos (de 18 a 64 años)

    En esta franja de edad más amplia se recomienda, especialmente, la regularidad en las actividades físicas. Es beneficiosa en algunos aspectos más que en la etapa anterior, por ejemplo, para la salud cognitiva, la incidencia de la hipertensión o de cánceres específicos, y la mortalidad cardiovascular. Con el objetivo de lograr verdaderos beneficios al menos hay que hacer entre 150 y 300 minutos de actividad aeróbica moderada o entre 75 y 150 minutos de actividad física de alta intensidad. Además, para lograr beneficios adicionales, también se deben realizar actividades de fortalecimiento muscular. Asimismo, es en esta etapa en la que se debe tener especial cuidado con el sedentarismo y buscar la forma de sustituir esos tiempos de inactividad física por cualquier actividad física, aunque sea leve.

    • Personas mayores (a partir de 65 años)

    En este caso, además de los beneficios de la etapa adulta, la actividad física ayuda a la prevención de caídas y sus consecuentes lesiones, así como a evitar el deterioro de la salud ósea y funcional propio de la edad. Para ello, se recomienda acumular a lo largo de la semana un mínimo de 150 hasta los 300 minutos de actividad moderada o una combinación con actividad física de intensidad vigorosa. Asimismo, son beneficiosos los ejercicios de fortalecimiento muscular o los multicomponente que den prioridad al equilibrio funcional.

    El contenido que se proporciona en este documento es información general. En ningún caso debe sustituir ni a la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de tu médico.

    ES-NON-02342 (Mayo 2024)

cáncer de mama

Cáncer de mama

03/07/2023

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Cáncer de mama

Índice

  1. ¿Qué es el cáncer de mama?
  2. Tipos de cáncer de mama
  3. Signos y síntomas del cáncer de mama
  4. Factores de riesgo del cáncer de mama
  5. Diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama
  6. Esperanza de vida y supervivencia de los pacientes con cáncer de mama

El cáncer de mama puede aparecer en mujeres y hombres, pero más del 99% de los casos ocurre en mujeres. Es el tumor más frecuente en mujeres y se calcula que 1 de cada 7 mujeres tendrá un cáncer de mama en algún momento de su vida.

Su incidencia se ha incrementado en los últimos años probablemente debido al cambio de los hábitos reproductivos de las mujeres, el aumento de la obesidad y sedentarismo, así como la globalización del cribado poblacional. Su mortalidad, por el contrario, está en descenso, gracias a los programas de screening para la detección precoz y las mejoras en los tratamientos de la enfermedad.

¿Qué es el cáncer de mama?

El cáncer de mama es el tumor maligno que se origina en el tejido de la glándula mamaria.

Entre los aspectos que caracterizan este tipo de tumor, destacan las siguientes:

  • Crecimiento descontrolado
  • Alteración del ciclo de división celular
  • Metástasis: extensión a otras partes del cuerpo e infiltración en otros tejidos
  • Evasión del sistema inmune

Tipos de cáncer de mama

Se conocen varios tipos de cáncer de mama, algunos de ellos son:

  • Carcinoma ductal in situ (CDIS). Este cáncer se ubica en el conducto mamario y es no invasivo; por lo que no se ha diseminado fuera de este conducto.
  • Carcinoma ductal invasivo o infiltrante (CDI). Este cáncer se disemina fuera del conducto, hacia los tejidos de la mama que los rodean.
  • Carcinoma lobulillar in situ (CLIS). Este cáncer de debe al crecimiento celular anómalo de una o varias áreas del lobulillo (glándulas que producen leche). Su presencia indica que existe un mayor riesgo de que esa persona desarrolle un cáncer de mama invasivo más adelante.
  • Carcinoma lobulillar invasivo o infiltrante (CLI). Este cáncer se ha extendido fuera de los lobulillos, hacia otros tejidos de la mama que le rodean.

El cáncer de mama también se clasifica según el grado de avance de la enfermedad:

  • Cáncer de mama en estadio temprano (Estadio 0-IIA). El tumor no se ha diseminado más allá de la mama o de los ganglios linfáticos axilares.
  • Cáncer de mama localmente avanzado (Estadio IIB III). Se ha diseminado desde la mama hasta el tejido cercano o los ganglios linfáticos.
  • Cáncer de mama metastásico (Estadio IV).  Se ha diseminado a otras partes del cuerpo, como los huesos, el hígado o los pulmones. Los tumores en sitios distantes se llaman metástasis.
  • Cáncer de mama avanzado. Es un término utilizado para describir tanto el cáncer de mama localmente avanzado inoperable como el cáncer de mama metastásico.

Signos y síntomas del cáncer de mama

El síntoma más frecuente por el que se consulta al médico es la aparición de un nódulo palpable en la mama.También suele producirse la retracción, así como alteraciones de la piel de la mama, como enrojecimiento o engrosamiento. Los síntomas del cáncer de mama también incluyen:

  • Cambio en el tamaño o en la forma del seno
  • Hoyuelos en la piel de la mama o engrosamiento del tejido mamario
  • Un pezón invertido
  • Erupción en el pezón
  • Secreción del pezón
  • Hinchazón o un bulto en la axila
  • Dolor o molestia en el seno que no desaparece

Factores de riesgo del cáncer de mama

Entre los factores que pueden incrementar el riesgo de aparición de cáncer de mama están:

  • Edad. Principal factor de riesgo. El riesgo aumenta al aumentar la edad.
  • Historia personal de cáncer de mama invasivo en una de las mamas aumenta el riesgo de padecerlo de nuevo en la otra mama. También aumenta el riesgo haber padecido cáncer in situ (ductal o lobulillar).
  • Densidad mamaria elevada en las mamografías.
  • Factores reproductivos que aumentan la exposición a los estrógenos endógenos, como la aparición temprana de la primera regla, la menopausia tardía o la nuliparidad (no haber estado embarazada nunca).
  • Uso de terapia hormonal sustitutiva después de la menopausia. También aumenta el riesgo el uso de una combinación de las hormonas estrógeno y progesterona posterior a la menopausia
  • Exposición a radiaciones ionizantes, sobre todo durante la pubertad, y las mutaciones hereditarias relacionadas con el cáncer de mama.
  • Consumo de alcohol.
  • Obesidad.

Diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama

Ante la sospecha de un posible cáncer de mama, se deben analizar los síntomas asociados y conseguir toda la información disponible que pueda ser relevante, incluyendo los antecedentes familiares. Todos estos datos sirven para valorar los posibles factores de riesgo asociados al cáncer de mama.

En la consulta, el médico hace una evaluación general del paciente, así como una exploración clínica de la mama y de los ganglios.Con los resultados obtenidos, el profesional sanitario valora la necesidad de realizar pruebas complementarias. Existen diferentes pruebas para el diagnóstico:

  • La inspección y la palpación de la mama
  • Mamografía
  • Ecografía
  • Resonancia nuclear magnética (RNM)
  • Biopsia
  • Gammagrafía ósea
  • Escáner o tomografía computarizada (TC) toracoabdominal

En cuanto al tratamiento, es necesario conocer el estadio del cáncer para determinar el mejor enfoque.

Los tratamientos en el abordaje del cáncer de mama son:

  • Cirugía
  • Biopsia del ganglio centinela
  • Radioterapia
  • Tratamiento médico o terapia sistémica
    • Quimioterapia
    • Terapia Hormonal
    • Terapia dirigida
    • Inmunoterapia

El tratamiento llevado a cabo por un equipo multidisciplinar y especializado pretende mejorar la supervivencia y la calidad de vida. Este abordaje puede incluir cuidados de apoyo, paliativos, de supervivencia y al final de la vida.  

Esperanza de vida y supervivencia de los pacientes con cáncer de mama

La tasa de curación se sitúa por encima del 80%. El incremento progresivo de su incidencia, asociado al envejecimiento de la población y al efecto del cribado poblacional, junto al descenso de las cifras de mortalidad justifican la presencia de un mayor número de pacientes que son largas supervivientes (LSV) de cáncer de mama.

  • Recaídas. En la actualidad, casi un 90% de las pacientes con cáncer de mama tienen la posibilidad de estar libres de recaída a los 5 años, aunque un 30% tendrán una recaída de la enfermedad a lo largo de su vida. 
  • Largas supervivientes. Con frecuencia, las pacientes largas supervivientes (LSV) de cáncer de mama tienen una vida condicionada por las secuelas derivadas del tratamiento de la enfermedad, y a pesar de las altas tasas de curación, muchas pacientes tienen problemas para recuperar la calidad de vida habitual. Los tratamientos administrados pueden dejar secuelas físicas, psíquicas y psicosociales.

El contenido que se proporciona en este documento es información general. En ningún caso debe sustituir ni a la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de tu médico.

ES-NON-01155 (Junio 2023)

cáncer de pulmón

Cáncer de pulmón

26/03/2024

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Índice

  1. ¿Qué es el cáncer de pulmón y cómo se desarrolla?
  2. Tipos de cáncer de pulmón
  3. Factores de riesgo del cáncer de pulmón
  4. Signos y síntomas iniciales del cáncer de pulmón
  5. Diagnóstico y tratamiento del cáncer de pulmón
  6. Las cifras del cáncer de pulmón

El cáncer de pulmón, un tipo de cáncer en el que la ciencia no deja de avanzar. El tabaco es el principal factor de riesgo y se clasifica en función de qué tipo de células componen el tumor. Puede tratarse de cáncer de pulmón de células no pequeñas, el más frecuente, y cáncer de pulmón de células pequeñas o cáncer microcítico.

¿Qué es el cáncer de pulmón y cómo se desarrolla?

El cáncer de pulmón es una enfermedad que se produce cuando la célula normal que se transforma en célula tumoral se encuentra en los tejidos del pulmón. Por lo general, esta transformación tumoral ocurre en los tejidos que recubren las vías respiratorias, es decir, los que van desde la tráquea hasta el bronquiolo terminal más fino y las células que se encuentran en los alveolos pulmonares.
Mientras que las células sanas se dividen y mueren de forma programada, las células cancerosas pierden esta capacidad de morir; creciendo, dividiéndose y diseminándose sin control. Esta multiplicación en el número de células forma unas masas denominadas tumores o neoplasias, las cuales destruyen e infiltran otros tejidos sanos.

Tipos de cáncer de pulmón

El cáncer de pulmón se clasifica en función de qué tipo de células componen el tumor:

  • Cáncer de pulmón de células no pequeñas: Es el más frecuente y se subdivide en tres tipos:
    • Adenocarcinoma.
    • Carcinoma epidermoide.
    • Carcinoma de células grandes.
  • Cáncer de pulmón de células pequeñas o cáncer microcítico: Es un tumor agresivo que crece y se disemina a otros órganos de forma rápida.

Factores de riesgo del cáncer de pulmón

Es cierto que presentar uno o incluso varios factores no significa que una persona vaya a desarrollar la enfermedad. También puede ocurrir que algunas personas que desarrollan cáncer de pulmón no hayan estado expuestas a ningún factor de riesgo. Algunos de estos factores de riesgo son:

  • Tabaco: El tabaquismo es el factor de riesgo más importante del cáncer de pulmón y se calcula que un 80% de las muertes por cáncer de pulmón son a consecuencia del tabaco.
  • Ocupación laboral: Existen sustancias carcinógenas que se encuentran en algunos lugares de trabajo y que pueden aumentar el riesgo de cáncer de pulmón. Algunos ejemplos son sustancias químicas inhaladas como el arsénico, cadmio o sílice y productos de la combustión del diésel.
  • Edad: El cáncer de pulmón puede aparecer en cualquier momento, pero la incidencia aumenta mucho con la edad, probablemente porque se acumulan factores de riesgo y porque los mecanismos de reparación celular tienden a perder eficacia con el paso de los años.
  • Género: En los últimos años, ha habido un descenso de este tipo de cáncer en hombres. Un hecho al que ha contribuido la reducción del hábito tabáquico. En las mujeres ha ocurrido lo contrario, siendo cada vez mayor el número de casos debido a la incorporación de este hábito.
  • Factores genéticos: El riesgo de desarrollar cáncer de pulmón es ligeramente mayor en los hermanos e hijos de las personas que lo han padecido. Pero no está claro cuánto de este riesgo se debe a los genes que tienen en común o a que están expuestos a los mismos factores de riesgo (como el humo del tabaco o el radón).
  • Otros factores: La contaminación ambiental, la radioterapia previa a los pulmones o el arsénico en el agua potable son otros factores que podrían incrementar el riesgo de tener cáncer de pulmón.

Signos y síntomas iniciales del cáncer de pulmón

Los síntomas dependen, en general, del estadio o etapa de la enfermedad. Las fases iniciales suelen ser asintomáticas y a lo largo de la enfermedad pueden aparecer síntomas que pueden confundirse con indicios de otras enfermedades. Cuando la enfermedad avanza, suele aparecer la tos o la exacerbación de esa tos. Así, los síntomas principales del cáncer de pulmón son:

  • Cansancio.
  • Pérdida de apetito.
  • Tos seca con o sin flema.
  • Tos con sangre en el esputo.
  • Dificultad para respirar.
  • Dolor cuando afecta a las estructuras óseas.

Además, pueden aparecer otros síntomas, derivados de posibles metástasis como en los pulmones, huesos, cerebro, hígado, ganglios linfáticos y glándulas suprarrenales.

Diagnóstico y tratamiento del cáncer de pulmón

Las entrevistas del médico con el paciente y el examen físico suelen ser las primeras pruebas diagnósticas y verifican si hay algún signo de la enfermedad, como nódulos o alteraciones en la respiración.
Además, existen otras pruebas y procedimientos para realizar un diagnóstico del cáncer de pulmón y conocer su estadio o fase de la enfermedad como:

  • Radiografía de tórax.
  • Análisis de sangre.
  • Biopsia del tejido o de un ganglio.
  • Broncoscopia.
  • Espirometría.

También, para ubicar la situación del tumor y determinar si se ha extendido, existen diversos procedimientos radiológicos. Es importante determinar en qué etapa o estadio de desarrollo está la enfermedad o si se ha diseminado a otras partes del cuerpo. Los estadios más bajos se asocian a tumores más localizados y determinará las opciones de tratamiento.

Para concretar el tratamiento del cáncer de pulmón, el médico debe tener en cuenta aspectos como la edad, el estado general de salud o el estadio en el que se encuentra la enfermedad. En función de ello, hay diferentes tipos de tratamientos según modalidades terapéuticas: la cirugía, la quimioterapia, la radioterapia, la inmunoterapia y las terapias dirigidas.

Las cifras del cáncer de pulmón

Según SEOM, en 2020 el cáncer de pulmón fue el segundo tipo de cáncer con mayor incidencia a nivel mundial, afectando a más de dos millones de personas, y el primero con mayor tasa de mortalidad, siendo responsable del 18% del total de muertes por cáncer, sumando ambos sexos.

En España, se estima que en el año 2024 se diagnosticarán 32.768 nuevos pacientes con cáncer de pulmón, siendo el tercer tipo de cáncer con mayor incidencia en España (tras el cáncer colorrectal y de mama). A nivel nacional, los tumores de tráquea, bronquios y pulmón constituyen la causa más frecuente de mortalidad por cáncer, causando más de 22.000 defunciones en el año 2022 en España.

De cara a reducir estas cifras y prevenir el desarrollo de este tumor, es fundamental conocer los factores de riesgo, conocer el tipo de tumor (microcítico o no microcítico) y llevar un estilo de vida saludable, así como saber identificar los síntomas asociados para lograr un diagnóstico lo más temprano posible que permita reducir alta mortalidad asociada a este tipo de cáncer.

El contenido que se proporciona en este documento es información general. En ningún caso debe sustituir ni a la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de tu médico.

CODEX: ES-NON-03038 (fecha de creación: marzo de 2024).

cáncer de cervix

Cáncer de cérvix

23/03/2023

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Cáncer de cérvix

Índice

  1. ¿Qué es el cáncer de cérvix o cuello uterino?
  2. Factores de riesgo del cáncer de cérvix
  3. Estadios del cáncer de cérvix
  4. Signos y síntomas del cáncer de cérvix
  5. Diagnóstico del cáncer de cérvix
  6. Tratamiento del cáncer de cérvix (cervical)

El cáncer de cérvix o cáncer de cuello uterino es la cuarta neoplasia más frecuente en mujeres a nivel mundial. La edad media de diagnóstico es de 48 años. La estimación de nuevos casos de cáncer de cérvix en España para el 2023 es de 2.326 casos.

¿Qué es el cáncer de cérvix o cuello uterino?

El cérvix o cuello uterino es la parte fibromuscular inferior del útero. Se divide en dos partes:

  • Endocérvix: es la parte más cercana al cuerpo uterino.
  • Ectocérvix o exocérvix: es la parte más cercana a la vagina.

El cáncer de cérvix se inicia cuando las células sanas de la superficie comienzan a dividirse de manera descontrolada. La mayoría de los tumores se localizan en la unión entre el ectocérvix y el endocérvix. Existen diferentes subtipos de cáncer de cérvix siendo los más frecuentes, el carcinoma escamoso (70-80% de los casos) y el adenocarcinoma (20-25% de los casos). Este último se caracteriza por la formación de estructuras glandulares.

Factores de riesgo del cáncer de cérvix

Entre los factores de riesgo asociados al cáncer de cérvix, destacan:

  • Infección crónica del virus del papiloma humano (VPH): es el factor más común, responsable del 99% de los casos. El potencial oncogénico de cada subtipo es diferente, siendo los subtipos 16 y 18 responsables del 70% de los casos.
  • Deficiencia del sistema inmunitario
  • Herpes
  • Tabaquismo
  • Edad
  • Factores socioeconómicos: mayor frecuencia en grupos de mujeres que tienen menos probabilidades de tener acceso a pruebas de detección. Dichas poblaciones incluyen más probablemente mujeres negras, hispanas e indígenas.
  • Promiscuidad sexual

Estadios del cáncer de cérvix

Siguiendo el sistema de estadificación de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia, el cáncer de cérvix se clasifica en los siguientes estadios:

Estadio I: la extensión del tumor se limita al cuello uterino.

  • Estadio IA1: diseminado hasta una profundidad menor o igual a 3 mm.
  • Estadio IA2: diseminado a una profundidad de 3 mm – 5 mm.
  • Estadio IB1: mide 2 cm o menos y se ha diseminado a una profundidad de más de 5 mm.
  • Estadio IB2: mide entre 2 y 4 cm.
  • Estadio IB3: mide más de 4 cm.

Estadio II: la diseminación del tumor se ha extendido a los dos tercios superiores de la vagina o al tejido que rodea el útero.

  • Estadio IIA: no se ha diseminado al tejido que rodea el útero:
    • Estadio IIA1: mide 4 cm o menos.
    • Estadio IIA2: mide más de 4 cm.
  • Estadio IIB: el tumor se ha diseminado al tejido que rodea el útero.

Estadio III: el tumor se ha diseminado al tercio inferior de la vagina o a la pared pélvica:

  • Estadio IIIA: diseminado al tercio inferior de la vagina, pero no a la pared pélvica.
  • Estadio IIIB: Se da en una de estas dos situaciones:
    • El tumor se ha diseminado a la pared pélvica.
    • El tumor ha aumentado de tamaño y obstruye uno o ambos uréteres, o hace que uno o ambos riñones se agranden o no funcionen.
  • Estadio IIIC: se divide en los estadios IIIC1 y IIIC2, según la forma en que se diseminó el cáncer a los ganglios linfáticos.

Estadio IV: el tumor se ha diseminado fuera de la pelvis, al revestimiento de la vejiga o del recto o a otras partes del cuerpo (metástasis):

  • Estadio IVA: diseminado a órganos cercanos en la pelvis.
  • Estadio IVB: diseminado a otras partes del cuerpo.

Signos y síntomas del cáncer de cérvix

Las mujeres con precáncer o cáncer de cérvix en etapa temprana usualmente no presentan síntomas.

Algunos síntomas observados al inicio de la enfermedad son los siguientes:

  • Sangrado vaginal anormal: como sangrado después del sexo vaginal, después de la menopausia, sangrado y manchado entre periodos o periodos menstruales que duran más tiempo o con sangrado más profuso de lo usual. También puede ocurrir sangrado después de una ducha vaginal.
  • Secreción vaginal inusual: la secreción puede contener algo de sangre y se puede presentar entre sus periodos o después de la menopausia.

Mientras que en una etapa de enfermedad más avanzada se observan los siguientes síntomas:

  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Dolor en la región pélvica o lumbar
  • Disuria (molestias al orinar) o tenesmo rectal
  • Edema en una o dos piernas sin causa que lo justifique
  • Sangre en la orinay heces
  • Pérdida de peso, de apetito y cansancio

Diagnóstico del cáncer de cérvix

La edad media de diagnóstico es de 48 años, aunque aproximadamente el 47% de las mujeres con carcinoma invasivo de cérvix se diagnostica antes de los 35 años. Solo el 10% de los diagnósticos se hacen en mujeres mayores de 65 años. Aunque es un tumor propio de las edades medias de la vida, hay un número significativo de casos desde los 30 años.

Los métodos más comunes de diagnóstico son:

  • Exploración física y ginecológica: consisten en un examen visual del cérvix con espéculo.
  • Citología cervical (PAPANICOLAU): se trata del principal método de cribado poblacional. Tiene baja sensibilidad, pero alta especificidad. Consiste en obtener una muestra de células y mucosidad del ectocérvix mediante raspado y una muestra del endocérvix mediante una torunda de algodón, con posterior análisis microscópico para detectar anomalías en las células.
  • Prueba del VPH mediante detección del DNA, detección del RNA o de marcadores celulares. Se trata de una prueba tanto de alta sensibilidad como especificidad.
  • Colposcopia: se realiza cuando alguna de las pruebas de cribado resulta positiva o si existe sospecha clínica.
  • Biopsia cervical: confirma el diagnóstico de sospecha.
  • Pruebas de imagen (radiografía del tórax, cistoscopia, urografía, ecografía transvaginal): ayudan a valorar la extensión de la enfermedad.

Tratamiento del cáncer de cérvix (cervical)

El tratamiento del cáncer de cérvix depende de varios factores; entre ellos, tipo y estadio del cáncer, posibles efectos secundarios, preferencias de la mujer y el estado de salud general.

  • Cirugía: es la extirpación del tumor y de parte del tejido circundante sano durante una operación.
  • Radioterapia: puede administrarse sola, antes de la cirugía o en lugar de la cirugía, con el objetivo de reducir el tamaño del tumor.
  • Terapias con fármacos: quimioterapia, terapia dirigida o inmunoterapia.

El contenido que se proporciona en este documento es información general. En ningún caso debe sustituir ni a la consulta, ni el tratamiento, ni las recomendaciones de tu médico.

Codex: ES-NON-01360 Creado: marzo 2023

cáncer de colon

Cáncer de colon

27/09/2022

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Cáncer de colon

Índice

  1. ¿Qué es el cáncer de colon?
  2. Síntomas del cáncer de colon
  3. Factores de riesgo del cáncer de colon
  4. Diagnóstico y tratamiento del cáncer de colon
  5. Esperanza de vida y supervivencia de los pacientes con cáncer de colon

El cáncer colorrectal es el más frecuente en España, contando ambos sexos, y se diagnostica, en la mayoría de los casos, en personas mayores de 50 años, afectando a hombres y mujeres casi en la misma proporción.

¿Qué es el cáncer de colon?

Es el crecimiento incontrolado de células en el colon (al igual que en las del recto), que puede originarse en cualquiera de sus tres capas: muscular, mucosa y serosa. Aunque, por lo general, primero se empieza generando unas estructuras celulares benignas, llamadas pólipos, que si no se extirpan durante un periodo prolongado (al menos 10 años), pueden llegar a evolucionar en un tumor maligno.

Existen tres formas de crecimiento de este tipo de tumores:

  • Crecimiento local (invade todas las capas que conforman el tubo digestivo)
  • Diseminación linfática (primero afecta a los ganglios más próximos y luego a los más alejados)
  • Diseminación hematógena (cuando entran al torrente sanguíneo, llegando a afectar a otros órganos).

En el crecimiento local, una vez que el tumor traspasa la pared del intestino, puede invadir cualquier otro órgano, bien por diseminación linfática o hematógena.

Síntomas del cáncer de colon

La enfermedad puede transcurrir sin síntomas. Pero, los primeros síntomas no son específicos sólo del cáncer, por lo que, si se experimentan algunos de los siguientes, es recomendable buscar atención médica:

  • Sensibilidad y dolor abdominal en la parte baja del abdomen
  • Sangre en las heces o sangrado rectal
  • Diarrea, estreñimiento u otros cambios en las deposiciones
  • Heces delgadas (por el estrechamiento de los intestinos)
  • Pérdida de peso sin ninguna razón conocida
  • Sensación de evacuación incompleta (la mayoría de las veces las deposiciones son ausentes o muy escasas y ocurren en numerosos episodios)

En fases más avanzadas de la enfermedad se puede presentar anemia, debido a los sangrados, que lleva aparejada, cansancio y fatiga.

Factores de riesgo del cáncer de colon

Entre los factores de riesgo de cáncer de colon se pueden encontrar los siguientes:

  • Ser mayor de 50 años.
  • Tener diagnosticada una enfermedad inflamatoria intestinal, como puede ser la colitis ulcerosa o la Enfermedad de Crohn.
  • Tener antecedentes personales de pólipos o haber pasado por un cáncer colorrectal.
  • Tener familiares consanguíneos que padezcan o hayan padecido la enfermedad.
  • Factores genéticos: en un pequeño porcentaje de pacientes existe una relación con genes hereditarios, vinculados especialmente a dos síndromes: la poliposis adenomatosa familiar (PAF) y el síndrome de Lynch.
  • Dietas con alto contenido en grasas y calorías y bajo contenido en fibra.
  • Sedentarismo.
  • Consumo excesivo de alcohol y tabaco.
  • Obesidad (relacionada además con un peor pronóstico)
  • Diabetes 
  • Haberse sometido a radioterapia en la zona del abdomen debido a tumores anteriores.

Diagnóstico y tratamiento del cáncer de colon

La detección precoz es fundamental al hablar de cáncer de colon, aunque en la mayoría de los casos no se presentan síntomas en las primeras fases de la enfermedad. Así, detectar el cáncer en su fase inicial puede aumentar la posibilidad de contar con más posibilidades de curación.

Para detectar el cáncer de colon, la realización de una colonoscopia es fundamental. En estas pruebas, el especialista puede observar el interior del colon utilizando un tubo flexible con una cámara en el extremo. Una de las ventajas de esta prueba es que, si durante la misma se encontraran pólipos, pueden ser extirpados.

Con respecto al tratamiento, la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia son los tres principales tratamientos que se utilizan contra el cáncer de colon. Estos pueden utilizarse por separado, pero también pueden llegar a utilizarse de manera combinada, sin perder de vista que los tratamientos de esta enfermedad requieren un abordaje multidisciplinar.

La cirugía es el tratamiento más habitual en cualquiera de los estadios de cáncer de colon, pudiendo utilizarse uno de los tres siguientes tipos:

  • Escisión local.
  • Resección del colon con anastomosis.
  • Resección del colon con colostomía.

Otros tratamientos pueden ser:

  • Ablación por radiofrecuencia, destruye las células cancerosasa través de unos pequeños electrodos.
  • Criocirugía o crioterapia, consiste en destruir el tejido canceroso a través de instrumental que lo congela.
  • Quimioterapia, busca interrumpir la formación de células cancerosas bien destruyéndolas o impidiendo que se multipliquen, a través de medicamentos.
  • Radioterapia, que destruye las células de cáncer o impide que se multipliquen con rayos X de alta energía u otro tipo de radiación.
  • Terapias dirigidas.
  • Inmunoterapia.  

Esperanza de vida y supervivencia de los pacientes con cáncer de colon

La supervivencia neta del cáncer de colon a 5 años (2008-2013) es de 63,1% en hombres y de 63,9% en mujeres, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica del año 2022. Además, la mejora en los métodos de cribado ha contribuido a la reducción en la incidencia y mortalidad de la enfermedad.

El contenido que se proporciona en este documento es información general. En ningún caso debe sustituir ni a la consulta, ni las recomendaciones de su médico.

Codex: ES-NON-01145

Información adicional

Prevención en salud

23/11/2022

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Consejos para prevenir enfermedades y cuidar tu salud

Índice

  1. Tipos de prevención en salud y sus objetivos
  2. Diferencia entre promoción y prevención de la salud
  3. ¿Cuáles son las enfermedades que se pueden prevenir?

Son muchos los factores que pueden afectar al estado de salud.Algunos no se pueden controlar, como la edad o la genética. Sin embargo, sí que se pueden modificar algunos aspectos del estilo de vida para favorecer la salud.

Tipos de prevención en salud y sus objetivos

El objetivo de la medicina preventiva es el control de los problemas de salud a nivel individual. Existen tres niveles de prevención, según el momento de la historia natural de la enfermedad en el que se realicen las actividades preventivas:

  • Prevención primaria: está dirigida a evitar la aparición de una enfermedad o problema de salud, mediante el control de los agentes causales y los factores de riesgo. Por tanto, se realiza sobre las personas sanas.Algunas de estas medidas preventivas consisten en:
    • Vacunación.
    • Reducción de los accidentes en el domicilio.
    • Control de los factores de riesgo cardiovascular.
    • Evitar o limitar el consumo de alcohol.
    • Fomentar la práctica de ejercicio físico moderado.
  • Prevención secundaria: son las medidas dirigidas a detener o retrasar el progreso de una enfermedad ya presente en un individuo en cualquier punto de su aparición. Las mismas consisten en la detección, diagnóstico y tratamiento precoz de la enfermedad. Un ejemplo de actividad de prevención secundaria es el cribado del cáncer de mama.
  • Prevención terciaria: son las medidas orientadas a evitar, retardar o reducir la aparición de las secuelas de una enfermedad o problema de salud. Su objetivo es mejorar la calidad de vida de las personas enfermas.  Ejemplo de ello son: la rehabilitación postinfarto agudo de miocardio o postictus, el entrenamiento y educación de niños con síndrome de Down, etc.

Diferencia entre promoción y prevención de la salud

El término promoción de la salud hace referencia al conjunto de actividades realizadas por las personas y las poblaciones para mejorar su salud. La promoción de la salud es el proceso que permite a las personas incrementar el control sobre su salud para mejorarla.

Según la Organización Mundial de la Salud, la promoción de la salud tiene tres componentes fundamentales:

  • El buen hacer de los gobiernos. Estos deben tener en cuenta a la hora de tomar decisiones las repercusiones sanitarias de las mismas. Y deben dar prioridad a políticas que eviten que las personas enfermen o se lesionen.
  • Educación sanitaria. Las personas hemos de adquirir conocimientos, aptitudes e información que nos permitan elegir opciones saludables, por ejemplo, con respecto a nuestra alimentación y a los servicios de salud que necesitamos.
  • Ciudades saludables. Este tipo de ciudades favorece la creación de países saludables y, en última instancia, un mundo más saludable.

Por tanto, mientras que la promoción de la salud hace referencia al mantenimiento y mejora de la salud, el término prevención de la salud se refiere a evitar las enfermedades.

¿Cuáles son las enfermedades que se pueden prevenir?

Enfermedades transmisibles

Para conseguir su control hay que tener un conocimiento lo más completo posible de todos los elementos que intervienen en la transmisión de cada enfermedad:

  • Fuente de infección y reservorio (hongos, protozoos, virus, bacterias u otros microorganismos que pueden causar una enfermedad).
  • Los mecanismos de transmisión.
  • Ser vivo susceptible de ser infectado (húesped).

En función de las características de cada uno las medidas serán de un tipo u otro:

  • Sobre la fuente de infección: si la fuente es un organismo animal, las actuaciones irán dirigidas al diagnóstico, tratamiento, aislamiento, sacrificio y decomiso de los animales. Se tomarán medidas de desinsectación y desratización o si está relacionado con la Tierra, se tomarán medidas de control del ambiente o desinfección. O, si es el hombre, las medidas irán dirigidas al diagnóstico, tratamiento precoz y adopción de medidas de aislamiento, que dependerán del tiempo de transmisibilidad de la enfermedad, de las vías de eliminación de microorganismos y de las características del medio ambiente.
  • Sobre el mecanismo de transmisión: si es por contacto directo, se debe concienciar al sujeto enfermo (portador) a que adopte conductas responsables desde un punto de vista personal y colectivo. Si es por contacto indirecto se deben promover la higiene de manos, uso adecuado de barreras (guantes, mascarilla…), desinfección instrumental y/o esterilización de instrumental, control de aguas de consumo, recreativas y residuales, medidas de higiene y control alimentario. Además, si es por vectores lo más importante es una desinsectación y control de residuos.
  • Sobre la población susceptible de infectarse: hay medidas activas como la administración de vacunas y medidas pasivas como la administración de antimicrobianos y/o inmunoglobulinas.

Enfermedades no transmisibles

En cuanto a las enfermedades no transmisibles se deben a la combinación de los siguientes factores:

  • Genéticos
  • Fisiológicos
  • Ambientales
  • Conductuales

Entre las principales enfermedades de este tipo están:

  • Cáncer
  • Diabetes
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Enfermedades respiratorias crónicas

Estas enfermedades afectan a personas de cualquier edad en todos los países del mundo. Las mismas comparten factores de riesgo comunes como el tabaquismo, la inactividad física, el uso nocivo del alcohol y la dieta no saludable.

Para controlar las enfermedades no transmisibles es importante centrarse en la reducción de los factores de riesgo asociados a ellas. A fin de reducir su impacto en los individuos y la sociedad, hay que aplicar un enfoque integral que haga que todos los sectores, incluidos entre otros los de la salud, las finanzas, el transporte, la educación, la agricultura y la planificación, colaboren para reducir los riesgos asociados a las mismas y promover las intervenciones que permitan prevenirlas y controlarlas.

El contenido que se proporciona en este documento es información general. En ningún caso debe sustituir ni a la consulta, ni las recomendaciones de su médico.

CODEX: ES-NON-01128 (fecha de creación: noviembre de 2022)

melanoma

Melanoma

23/11/2022

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Descubre qué es un melanoma

Índice

  1. Signos y síntomas del cáncer de piel tipo melanoma
  2. Tipos de melanoma
  3. Factores de riesgo del melanoma
  4. Diagnóstico y tratamiento del melanoma

El melanoma es un tipo de cáncer que se origina en las células que producen melanina (melanocitos) y puede iniciarse allí donde este esté presente, de forma mayoritaria (en torno a un 90%) en la piel, sobre todo en zonas que han estado expuestas al sol. Si bien, también puede darse en partes del cuerpo, como en las palmas de las manos, las plantas de los pies, el cuero cabelludo, los ojos, la boca, los genitales o la zona anal.

Signos y síntomas del cáncer de piel tipo melanoma

Un lunar sospechoso suele ser el primer indicador que conduce al diagnóstico de la enfermedad. Se puede tratar de un lunar cambiante que ya teníamos o de un lunar nuevo con aspecto inusual. Comenzará a extenderse de forma horizontal sobre las capas más superficiales de la piel. En esta fase de crecimiento, que puede durar meses o años, el lunar no duele ni da molestias.  

Con el tiempo puede empezar a crecer también de forma vertical y a extenderse más allá de la epidermis (capa externa de la piel) para irse adentrando en la dermis (capa de piel que se encuentra debajo de la epidermis).

Es importante detectarlo en su fase de crecimiento superficial en la piel ya que hay pocas posibilidades de que se extienda a otras partes del cuerpo. Mientras que la etapa de crecimiento vertical tiene peor pronóstico.

Tipos de melanoma

Existen principalmente cuatro tipos de melanoma:

  • Melanoma de extensión superficial: es la forma de melanoma más frecuente y es más común en personas con la piel blanca. Inicialmente tienden a crecer hacia afuera en lugar de hacia abajo, presentan una forma generalmente plana con un color irregular con sombras negras y marrones. 
  • Melanoma nodular: aparecen como un área elevada cambiante en la piel que podría ser de color azul-negruzco oscuro o rojo-azulado.  Son un tipo de melanoma de desarrollo rápido que puede crecer hacia abajo en las capas más profundas de la piel si no se elimina.
  • Melanoma léntigo maligno: se desarrollan lentamente durante varios años y aparecen en las áreas del cuerpo que han estado más expuestas al sol, como la cara, el cuello y los brazos. Este tipo de melanoma afecta con mayor frecuencia a las personas mayores, particularmente a aquellas que han pasado mucho tiempo al aire libre. Además, respecto a su aspecto, las áreas de piel afectadas son generalmente grandes, planas y de color marrón. Se desarrollan, inicialmente, de forma lateral en las capas superficiales de la piel, si bien, en etapas más avanzadas pueden crecer hacia capas más profundas y formar nódulos.
  • Melanoma lentiginoso acral: es la forma menos frecuente de melanoma, pese a ser la más habitual en personas de piel oscura. Aparece, sobre todo, en la palmas de las manos, las plantas de los pies o por debajo de las uñas.

Factores de riesgo del melanoma

Se entienden por factores de riesgo de melanoma aquellos condicionantes cuya presencia se asocia con una mayor probabilidad de padecer esta enfermedad, siendo algunos de ellos controlables y otros que se nos vienen dados. Los factores controlables pueden ser el consumo de tabaco o la exposición excesiva a la luz solar, por el contrario, la edad o antecedentes familiares no se pueden cambiar.

Algunos de los factores de riesgo pueden ser:

  • La exposición a la luz ultravioleta: en la mayoría de melanomas, la exposición a la luz ultravioleta es el principal factor de riesgo, y es que, pese a que representan solo una pequeña parte de los rayos solares, es la responsable de los principales daños de la luz solar a la piel, ya que dañan el ADN de las células de la piel. Además, es conveniente recordar que las lámparas solares y las camas bronceadores también son una fuente de radiación ultravioleta.
  • Los lunares: tener muchos lunares o presentar lunares atípicos (nevos displásicos), aumenta el riesgo de padecer melanoma. Lo que no quiere decir que las personas que presenten alguna de estas dos condiciones vayan a desarrollar la enfermedad.
  • Color de la piel y del pelo: dependiendo del tipo de color de la piel, el pelo y los ojos son factores de riesgo relacionados a este tipo de cáncer. Así, las personas de piel blanca, que se queman o les salen pecas con facilidad, rubias y de ojos claros (azules y verdes) se asocian a un mayor riesgo de padecer melanoma.
  • Antecedente familiar o antecedente personal de melanoma: se estima que alrededor de un 10% de las personas que padecen melanoma tienen algún antecedente familiar, por lo que el hecho de que un familiar de primer grado de relación (padres, hermanos, hijos) lo tenga, aumenta el riesgo de padecer la enfermedad.
  • Otros factores: también se consideran factores de riesgo el tener el sistema inmunitario debilitado (por ejemplo, en personas trasplantadas o con VIH), el envejecimiento o padecer la enfermedad hereditaria xeroderma pigmentoso (afecta la capacidad de las células de la piel de reparar el daño causado a su ADN).

Diagnóstico y tratamiento del melanoma

Un lunar sospechoso detectado por la misma persona, por un familiar o por el médico suele ser la primera señal de alarma. En la exploración has de fijarte si tu lunar responde a la regla ABCDE, que nos pone en la pista de estar ante una lesión pigmentada. Cada letra de la regla responde a una característica:

  A: Asimetría (la lesión no es simétrica, una mitad no es igual a la otra)

  B: Bordes (irregulares, mal delimitados)

  C: Color (diverso, no homogéneo)

  D: Diámetro (mayor de 6 mm)

  E: Evolución (cambio del aspecto de la lesión en el tiempo)

Esto no quiere decir que la lesión sospechosa tenga que cumplir todas las características.

Para confirmar que la lesión que se sufre en la piel corresponde a un melanoma, el médico podrá llevar a cabo varias pruebas:

  1. Exploración clínica.
  2. Exploración mediante aparatos (dermoscopia).
  3. Exploración histopatológica tras extirpación de lunar completo.

La información que proporciona la biopsia es empleada, entre otros parámetros, para posteriormente decidir cuál es el tratamiento a recibir, en caso de que se confirme la existencia del melanoma.

Con respecto al tratamiento, se asignan de acuerdo al estadio en el que se encuentra la enfermedad:

  • Tratamiento para estadio O (melanomas in situ): cuando el tumor se localiza íntegramente en la epidermis, la capa más superficial de la piel, se dice que el melanoma está in situ. En estos casos la opción terapéutica es la cirugía para la extirpación del tumor.
  • Tratamiento para melanomas en estadios I, II y III: el melanoma que se encuentra localizado y sin extenderse a los ganglios linfáticos se le clasifica en el estadio I o II. El tratamiento más importante en este momento es la cirugía para extirpar completamente la zona con células tumorales incluyendo los márgenes de seguridad.

Si el melanoma se encuentra en un estadio III, esto quiere decir que ya ha alcanzado los ganglios linfáticos y se realizará una cirugía amplia del tumor primario y se diseccionará los ganglios linfáticos. Tras el tratamiento quirúrgico, se puede optar por un tratamiento farmacológico específico (adyuvante) para disminuir el riesgo de recurrencias, o por la administración de radioterapia en aquellas zonas donde se extirparon los ganglios linfáticos.

  • Tratamiento para melanomas en estadio IV: los melanomas se clasifican en el estadio IV cuando se han extendido más allá de los ganglios linfáticos regionales o a distintos órganos del cuerpo como hígado, pulmón o cerebro. Se evaluará el número y tipo de metástasis, si hay una mutación BRAF para valorar las opciones de tratamiento por parte de un equipo multidisciplinar.  
    • En las personas que tienen una metástasis única, la cirugía es una opción cuando el estado de salud es bueno. También se recurre a un tipo especial de radioterapia (radiocirugía estereotáctica o bisturí de rayos gama) en lugar de la neurocirugía en los casos de metástasis cerebral única.
    • Asimismo, cuando la metástasis es múltiple, la cirugía ya deja de ser una opción válida en casi todos los casos. El objetivo aquí es poder eliminar las células cancerígenas que se encuentran esparcidas por distintas partes del cuerpo, lo que se intenta principalmente mediante distintos tipos de tratamientos:
      • Quimioterapia.
      • Terapias dirigidas (que atacan a mutaciones específicas de las células).
      • Inmunoterapia (tratamientos que ayudan al sistema inmunitario a reconocer y destruir células cancerosas).

El contenido que se proporciona en este documento es información general. En ningún caso debe sustituir ni a la consulta, ni las recomendaciones de su médico.

CÓDEX: ES-NON-01134 (fecha de creación: noviembre de 2022)

diabetes

Diabetes

27/10/2022

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Diabetes

Índice

  1. Tipos de diabetes y sus características
  2. Diagnóstico y tratamiento de la diabetes
  3. Dieta recomendada para la diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por el aumento de glucosa en la sangre. A este incremento de la glucosa, se le conoce comúnmente como “tener alto el nivel de azúcar”. Con el tiempo, el exceso de glucosa en la sangre puede causar problemas de salud.

La glucosa es la energía que nuestro cuerpo necesita para funcionar. La obtenemos de los alimentos a través de la digestión, un proceso por el que la glucosa pasa a la sangre y se almacena en el hígado para ser utilizada cuando la necesitemos. Para que las células de nuestro cuerpo puedan utilizar la glucosa es imprescindible la insulina, una hormona que fabrica el páncreas. En las personas con diabetes, el páncreas no es capaz de segregar la insulina necesaria o bien su cuerpo no utiliza de manera adecuada esta hormona.

Tipos de diabetes y sus características

Existen tres tipos principales de diabetes:

Diabetes tipo 1

Es un trastorno autoinmunitario que hace que el sistema inmune del organismo ataque las célulasdel páncreas que segregan insulina.  Como resultado, esto provoca que el organismo produzca poco o nada de insulina. Por lo general, se diagnostica la diabetes tipo 1 en niños y adultos jóvenes, aunque puede aparecer a cualquier edad. Las personas con diabetes tipo 1 tienen que usar insulina todos los días para sobrevivir.

Diabetes tipo 2

La diabetes tipo 2 es la más frecuente.   Inicialmente, la hiperglicemia es el resultado de la incapacidad del cuerpo a responder adecuadamente a la insulina, lo que se define como resistencia a insulina. La diabetes tipo 2 puede aparecer a cualquier edad, incluso durante la infancia. Sin embargo, este tipo de diabetes se presenta con mayor frecuencia en las personas de mediana edad y en los ancianos.

Diabetes gestacional

Es aquella que se presenta por primera vez durante el embarazo y que, en la mayor parte de los casos, desaparece tras el parto. Sin embargo, hay que tener en cuenta que padecer diabetes gestacional aumenta el riesgo de volverla a tener en embarazos posteriores, y que el haber tenido diabetes gestacional hace que el riesgo de padecer diabetes tipo 2 sea particularmente alto entre los tres y seis años posteriores al parto y puede ocurrir en mujeres menores de 40 años.

Diagnóstico y tratamiento de la diabetes

Su médico, u otro profesional de la salud, puede diagnosticar la diabetes, la prediabetes, y la diabetes gestacional por medio de análisis de sangre. Los análisis de sangre muestran si el nivel de glucosa en la sangre está demasiado alto. Las pruebas más comunes para diagnosticar la diabetes y la prediabetes son:

  • Glucosa plasmática en ayunas: esta prueba se realiza cuando se lleva al menos 8 horas en ayuno.
  • Prueba de glucosa plasmática aleatoria: se realiza sin tener en cuenta si el paciente está o no en ayunas.
  • Prueba de la Hemoglobina Glicosilada (HbA1c): mide el nivel promedio de glucosa en sangre durante los últimos tres meses.

La diabetes no tiene curación, pero el paciente puede tomar una serie de medidas que le permitirán controlar la enfermedad.

 Según el tipo de diabetes que tengas, el control del nivel de azúcar en sangre, la insulina y los medicamentos orales pueden influir en tu tratamiento. Pero una alimentación sana, mantener un peso saludable o realizar actividad física regularmente son factores importantes en el control de la diabetes.

Dieta recomendada para la diabetes

La alimentación es crucial para el control de la diabetes, por este motivo, es fundamental mantener una dieta equilibrada y saludable.

Seguir un plan de alimentación saludable y mantenerse físicamente activo puede ayudarle a mantener su nivel de glucosa en la sangre dentro de los límites deseados. No hay un porcentaje de calorías establecido para todas las personas con diabetes. La alimentación debe basarse, por tanto, en una evaluación individualizada de cada persona.

El contenido que se proporciona en este documento es información general. En ningún caso debe sustituir ni a la consulta, ni las recomendaciones de su médico.

ES-NON-01124 (Fecha creación: octubre 2022)

hipertensión pulmonar

Hipertensión pulmonar

30/05/2024

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Descubre los signos que indican si eres una persona hipertensa a nivel pulmonar

Índice

  1. Síntomas y signos iniciales de la hipertensión pulmonar
  2. Tipos de hipertensión pulmonar
  3. Diagnóstico de la hipertensión pulmonar
  4. Tratamiento de la hipertensión pulmonar
  5. Factores de riesgo de la hipertensión pulmonar

La hipertensión pulmonar es una condición que afecta a las arterias de los pulmones y el lado derecho del corazón. Consiste en la presencia de un valor medio de presión en la arteria pulmonar (PAPm) superior a 20 mmHg, en reposo.

Las estimaciones actuales indican una prevalencia de alrededor del 1% de la población global.

Síntomas y signos iniciales de la hipertensión pulmonar

El primero de los síntomas que aparece, y el más importante, es quedarse sin aliento, especialmente cuando se practica ejercicio. Conforme avanza la patología, otros síntomas pueden manifestarse. Detectar de forma precoz la Hipertensión Pulmonar es importante, sin embargo, conlleva dificultad hacerlo en los primeros estadios de la enfermedad ya que los síntomas que aparecen se parecen mucho a los de otras enfermedades cardíacas y pulmonares.

En fases posteriores de la patología aparecen nuevos síntomas, tanto cuando se está haciendo ejercicio como en reposo, entre los que destacan:

  • Hinchazón de los tobillos o las piernas
  • Cierto cansancio o fatiga
  • Mareos
  • Pulso acelerado o irregular
  • Tos
  • Desmayos 
  • Presión o dolor en el pecho, especialmente durante el ejercicio.

Síntomas menos frecuentes son la tos, el dolor en el pecho y la ronquera, que suelen aparecer tras la realización de esfuerzos físicos. En algunos casos avanzados, pueden aparecer síntomas estando en reposo. También son signos de hipertensión pulmonar avanzada la distensión abdominal y edema periférico.

Tipos de hipertensión pulmonar

Según el origen de la patología, la hipertensión pulmonar se clasifica en cinco categorías:

  • Grupo 1: Hipertensión arterial pulmonar.
  • Grupo 2: Hipertensión pulmonar asociada a cardiopatía izquierda.
  • Grupo 3: Hipertensión pulmonar secundaria a patologías pulmonares y/o hipoxia.
  • Grupo 4: Hipertensión pulmonar tromboembólica crónica y otras obstrucciones de arterias pulmonares.
  • Grupo 5: Hipertensión pulmonar de origen indeterminado o multifactorial.

Hipertensión arterial pulmonar

La Hipertensión Arterial Pulmonar tiene su origen en una elevada presión sanguínea en las arterias pulmonares, que van del corazón a los pulmones. Este aumento de la presión sanguínea en las arterias pulmonares conlleva a su vez un aumento en la presión del corazón, dando como resultado final el colapso del lado derecho del mismo.

Las causas de la hipertensión arterial pulmonar pueden ser variadas. Cuando no se conocen, se denomina idiopática. También hay una hipertensión arterial pulmonar hereditaria que se transmite genéticamente por la mutación de algunos genes determinados. Otro tipo es la inducida por fármacos, debido al consumo de determinados medicamentos o sustancias tóxicas. Existe otro tipo asociada a enfermedades del tejido conectivo, hepáticas, ocasionadas por virus, etc. Además, puede producirse una hipertensión arterial pulmonar persistente en el recién nacido, por problemas en la gestación o causas genéticas.

Hipertensión pulmonar asociada a cardiopatía izquierda

La Hipertensión pulmonar es una complicación frecuente de las cardiopatías izquierdas, que ocurre normalmente como un “síntoma” de la enfermedad subyacente y está relacionada con la gravedad de la enfermedad. Este tipo de Hipertensión pulmonar produce síntomas más graves, además del impacto negativo en la evolución.

Hipertensión pulmonar causada por enfermedades pulmonares y/o hipoxia

Las enfermedades pulmonares asociadas más frecuentemente con la Hipertensión pulmonar son la EPOC, la enfermedad pulmonar intersticial y la combinación de fibrosis pulmonar y enfisema. En cualquier enfermedad pulmonar, el desarrollo de la Hipertensión pulmonar se acompaña de deterioro en la capacidad de ejercicio, empeoramiento de la hipoxemia y peor supervivencia.

Hipertensión pulmonar tromboembólica crónica y otras obstrucciones de arterias pulmonares

La Hipertensión Pulmonar Tromboembólica Crónica es normalmente considerada como una complicación de un tromboembolismo pulmonar, teniendo un 50 – 75 % de los pacientes que la han registrado un episodio de tromboembolismo pulmonar agudo. A diferencia de la hipertensión arterial pulmonar que afecta a vasos más pequeños, la hipertensión pulmonar tromboembólica crónica afecta principalmente a vasos grandes, por lo que ésta se puede tratar de forma quirúrgica, es decir, mediante cirugía.

Hipertensión Pulmonar de origen indeterminado o multifactorial

En este grupo se incluyen varios trastornos con múltiples etiologías y patogenias. Una característica común de todas las enfermedades que están en este grupo es que los mecanismos de la Hipertensión pulmonar están poco claros y pueden originarse por múltiples causas.

Diagnóstico

Al ser una patología con síntomas inespecíficos como la disnea, en principio de esfuerzo, dolor torácico y síncope, el diagnóstico suele retrasarse en muchos casos.

Algunas de las pruebas que se emplean en el diagnóstico:

  • Electrocardiograma. Un electrocardiograma (electrocardiografía) registra la señal eléctrica del corazón para detectar cambios en la frecuencia cardíaca, y revelar algunos tipos de afecciones.
  • Radiografía torácica. Los rayos X se usan para producir imágenes del corazón, los pulmones y el tórax. Pueden ayudar a determinar si existen otras afecciones pulmonares que puedan causar hipertensión pulmonar.
  • Pruebas de función pulmonar y gases arteriales. Es una prueba no invasiva que mide cuanto aire son capaces de retener los pulmones y cuánto aire puede entrar y salir de éstos. Se realiza soplando a través de un espirómetro.
  • Ecocardiografía. Un ecocardiograma usa ondas sonoras para producir imágenes del corazón. Esta prueba le permite al médico observar el flujo cardíaco y ayudarle a diagnosticar una posible hipertensión pulmonar o confirmar la eficacia del tratamiento.
  • Tomografía computarizada de alta resolución. Esta prueba combina una serie de radiografías que se toman desde diferentes ángulos alrededor del cuerpo y utiliza el procesamiento informático para crear imágenes transversales de los huesos, vasos sanguíneos y tejidos blandos que hay en el cuerpo. Las imágenes de la tomografía computarizada pueden proporcionar información más detallada gracias a la inyección de un contraste.
  • Técnicas de imagen con resonancia magnética cardíaca. Una resonancia magnética cardíaca proporciona imágenes detalladas del corazón y del flujo de sangre en el mismo. Sirve para detectar irregularidades funcionales en la cavidad inferior derecha cardíaca.
  • Análisis de sangre e inmunología. Los análisis de sangre pueden contribuir a determinar el origen de la hipertensión pulmonar y signos de complicaciones.
  • Ecografía abdominal. Esta prueba nos ofrece una imagen del interior del abdomen. Normalmente es la prueba elegida para el diagnóstico de un aneurisma de la aorta abdominal, pero además también puede realizarse para diagnosticar o descartar otras enfermedades como la hipertensión pulmonar.
  • Gammagrafía pulmonar o exploración de ventilación/perfusión. En esta prueba se administra un agente radiactivo de forma intravenosa, mostrando el flujo sanguíneo y el flujo de aire de los pulmones. Nos ayuda a determinar si los síntomas de la hipertensión pulmonar están causados por coágulos sanguíneos.
  • Cateterismo cardiaco derecho. El cateterismo cardíaco es un procedimiento en el que se guía un tubo fino y flexible (catéter) a través de un vaso sanguíneo hasta el corazón para determinar el diagnóstico de la hipertensión pulmonar. De esta forma, los cardiólogos pueden determinar la presión arterial en las principales arterias pulmonares y el ventrículo derecho.

Tratamiento

Los pacientes pueden recibir tratamiento general (diuréticos, oxígeno y otros fármacos cardiovasculares), tratamiento farmacológico específico, tratamiento intervencionista, tratamiento quirúrgico y trasplante.

Factores de riesgo de la hipertensión pulmonar

La hipertensión arterial pulmonar puede afectar tanto a hombres como a mujeres de todas las edades y razas.

Entre los principales factores de riesgo está el consumo de algunos fármacos adelgazantes. También puede propiciar la aparición de la patología el consumo de drogas como las anfetaminas, las metanfetaminas, la cocaína y los agentes quimioterapéuticos. El aceite de colza desnaturalizado es otro de los factores de riesgo de la hipertensión arterial pulmonar.

Asimismo, pueden ser más propensas a desarrollar hipertensión arterial pulmonar aquellas personas que sufren enfermedades del tejido conectivo, cortocircuitos sistémico-pulmonares congénitos, hipertensión portal o infección por VIH. Otros factores de riesgo son las enfermedades tiroideas, enfermedades de depósito de glucógeno, enfermedad de Gaucher, telangiectasia hemorrágica hereditaria, hemoglobinopatías, enfermedades mieloproliferativas o esplenectomía.

El contenido que se proporciona en este documento es información general. En ningún caso debe sustituir ni a la consulta, ni las recomendaciones de su médico.

Códex: ES-NON-03430 (Creado: Mayo 2024)